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Lecturafilia

"Leer es vivir dos veces"

Categoría

Inspiraciones o aspiraciones

Cita seis

original

 

 

 

 

 

 

 

¡Qué bueno regresar a mis libros!

-término de los fatigados días-.

Casi compensa la abstinencia,

y el dolor se olvida con el placer.

Como aromas que confortan a los

invitados

en el banquete, mientras esperan,

esta fragancia aligera el tiempo hasta

que llego

a mi pequeña biblioteca.

puede haber desolación afuera,

lejanos pasos de hombres que padecen,

pero la fiesta suprime la noche

y hay campanas, interiormente”.

Emily Dickinson, poetisa estadounidense.

Muchas veces he llegado a casa cansada, harta de actualidad y de problemas y me he dejado tranquilizar por un libro. Y ahora que, mientras leo el poemario El viento comenzó a mecer la hierba,  encuentro este poema, no puedo más que sentirme totalmente identificada. Dickinson fue una poetisa adorada por muchos, aunque en su tiempo poco se atreviese a publicar, ya que fue una persona solitaria, que vivió gran parte de su vida encerrada en casa. Sus versos parten de lo cotidiano, de la naturaleza, de la observación diaria, y tienen plena actualidad, pues son sentimientos que podríamos compartir a pesar de que haya pasado ya un siglo.

 

Falsa identidad

"Falsa identidad" se inicia en Montserrat
“Falsa identidad” se inicia en Montserrat

Escucho continuamente que la mejor literatura es la que nos desconcierta, la que no sabemos resumir en unas cuantas palabras, la que nos presenta hechos que aparentemente no tienen conexión entre sí para revelarse al final como un enigma. Cuando creemos estar en una historia mítica sobre la Segunda Guerra Mundial y el nazismo, lo que encontramos en Falsa identidad de Paulino Arguijo de Estremera es una distopía. Buena literatura o no, lo cierto es que es difícil de definir.

Los sucesos se nos van presentando de una forma que parece lógica al comienzo cuando Elías Sancristóbal se encuentra en octubre de 1962 con una mujer de nombre Clara. Cuando ella le pregunta en el metro de Madrid donde queda la Plaza Cibeles, comienzan a hablar y acaban en el Café Gijón. Allí ambos coinciden hablando de una novela de título Los imposibles, en la que supuestamente la protagonista se parece casi a la perfección con Clara, y hasta tiene el mismo nombre.
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Quería perpetuar(nos)

Foto de Chema Madoz
Foto de Chema Madoz

Quería perdurar, ser imprescindible para alguien. Porque sabía que la materia no es imperecedera, pero los cuerpos y el alma pueden romper con ese tópico de lo perecedero. Quería serlo y jugaba con eso, creyendo, ilusa de mí, que lo había conseguido.

Derramaba lágrimas, jugaba con tu pelo, deseaba que el futuro nos perpetuase, que hiciese algo bueno con nosotros. Que nos demostrase que el amor podía ser más fuerte que una muerte, que nos abriese los ojos y nos los cerrase como en las películas.

Quería, quería, quería, pero no fue suficiente ese querer que se nos iba de las manos como una fuerza letal imparable que no éramos capaces de controlar.

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Cita 5

portada-amor-mujeres-vida_1_grande“A veces
por supuesto
usted sonríe
y no importa lo linda
o lo fea
lo vieja
o lo joven
lo mucho
o lo poco
que usted realmente
sea”.

Saco esta cita de un poema de Benedetti titulado “Arco iris” y que se incluye en su libro El amor, las mujeres y la vida. Sin duda, todos los poemas del uruguayo son puro amor sin preámbulos, pero este fragmento me llega de forma particular. En él veo lo que debería ser el amor, ese sentir a pesar del físico, de las circunstancia y del paso del tiempo. Y es que enamorarse es un sentimiento que se siente con el corazón y, aunque el cuerpo es un elemento también importante, enamorarse no es amar un día cuando todo está bien, sino a pesar de las circunstancias y males, y seguir ahí, a su vera.

El limón en mis labios

La vida comienza en la ciudad. Son las 8.00 am, y los ojos aun no se abrieron.

Estoy lejos de ti, y para acallar mi sensación de lejanía, embadurno mis labios con ese cacao que usaba en los primeros momentos de nuestro noviazgo. Por aquellas no tenía constancia de que este líquido viscoso se gastase, y ahora ya rozo el fondo del bote con mis dedos. Huelo el limón, y sin quererlo siempre vuelvo a ese día en que nos dimos, creo, el segundo beso, en aquella montaña lejana, en la también vimos nuestro primer atardecer juntos,  y el amanecer.

labios_sanos

Estrenaba el olor del limón y, aunque tuve varios botes de miles de sabores, sigo oliendo lo mismo de aquella noche.

Que la ciudad oscurezca, aunque mis labios sigan oliendo a limón.

Álzame en vuelo y recógeme

sex-2

He descubierto montañas infinitas contigo, y me he maravillado de que los “te quiero” sean más grandes a cuanta más altura estemos. Por eso deseo que me transportes con tu sonrisa, que me eleves hasta el sol y más allá me propongas soldar tu vida a la mía.

Y cuando lo hagas, y descubras que me vuelvo en llanto de nuevo, suéltame poco a poco, sin tirarme de repente. Elige mis labios, mi cara, mi pelo alborotado, mis piernas imperfectas, mi nariz puntiaguda, mi cuello archilargo, mis uñas mordidas, mis ojos normales, mi cuerpo aniñado, mis manías por ser demasiado natural, mi sensibilidad al cuadrado, mi forma de llorar cuando debo de reír, mi fuerza descomunal por abrazarte, mi unión de mis pies fríos con el calor de tu cuerpo…

En el fondo, esto solamente es una metáfora de lo mucho que deseo la rutina de una vida contigo.

Cita 4

“A lo mejor no se puede vivir siempre igual, como si el tiempo no pudiera hacernos daño, como si la vida no cambiara por sí sola, como si el mundo no se nos fuera a venir encima de un momento a otro”.

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Ser mar o lago

Nos faltó nuestro mar. Las lágrimas que habíamos derramado por la inconsistencia de un amor que quería ser y no fue, no tenían ansias para construir ni tan siquiera un mísero lago. Esos “te amo” dichos a contraluz después de un polvo no garantizaron que la unión de los cuerpos cuajase como lo hacen las letras de un poema de Benedetti. Seguir leyendo “Ser mar o lago”

Cita tres

“Yo no puedo olvidar nada, dicen que ése es mi problema” (extraído de Los detectives salvajes, de Roberto Bolaño).

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Cita dos

“Sólo en las noches de mucho viento la rutina queda en suspenso” (extraído de Las Inviernas, de Cristina Sánchez-Andrade).

Al igual que en los de lluvia. Esta cita expresa demasiado, me dice que los inviernos son un paréntesis largo en nuestras existencias. Pero, más literalmente, esa frase me trae el recuerdo de aquel temporal Seguir leyendo “Cita dos”

Cita uno

Es una tarde lluviosa, acabo Mi querido Mijael, de Amos Oz, y comienzo Viaje en autobús, de Josep Pla. Ambos autores muy dispares pero que aportan su grano de arena a la complejidad del mundo. Los argumentos poco importan en este caso. Tan solo es un contexto para comentar que me encontré con una cita de Goethe que me hace reflexionar, y con la que inicio esta sección del blog.

“La felicidad es la limitación; ser feliz consiste en limitarse”.

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Sensiblería

Lloro después de hacer el amor. Sí, y no me avergüenzo de ello.

Porque también lloro cuando observo esos árboles deshojados debido a la llegada del otoño.

Y al descubrir que la vida avanza impune sin dejarnos un solo lapsus para regresar a los dos añitos. Seguir leyendo “Sensiblería”

Alma loca por excelencia

Creía en el amor a primera vista, ese amor romántico alimentado por las novelas leídas en mi adolescencia. Conocí a Federico Moccia y su A tres metros sobre el cielo y yo también quería un novio como Hache con sus virtudes y unos defectos apenas vistos. Por aquellas tenía 16 años, más o menos, y no sabía que el tiempo  es el que te ayuda a escoger un amor u otro. Seguir leyendo “Alma loca por excelencia”

Robo de emociones

No quería que eso acabase, deseaba que el sabor perdurase en su boca, anhelaba dejar de fingir unos supuestos miedos al adentrarse en los entresijos de una pasión que la llevaba a lo prohibido. Le daba vueltas a eso de la oposición entre sexo y amor y se preguntaba el porqué de esa separación, y le encontró una posible explicación en los libros que leía de adolescente Seguir leyendo “Robo de emociones”

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