“Escribo desde hace demasiado tiempo y estoy cansada, cada vez es más difícil mantener tensado el hilo del relato dentro del caos de los años, de los acontecimientos grandes y pequeños, de los humores”.

Con el cansancio de la pluma de Elena Greco (Lenù) llegamos a la cuarta parte de la saga Dos amigas, la fiebre del momento creada por una autora o autor que responde al seudónimo de Elena Ferrante. La niña perdida pone fin a la historia de la amistad entre Lenù y Lila a través del Nápoles del siglo XX y de las diferentes etapas de la vida de cada una: de la infancia, pasando por la adolescencia, la madurez y desembocando en la vejez. Esta saga (La amiga estupenda, Un mal nombre, Las deudas del cuerpo y La niña perdida) recorre los vericuetos de la relación entre ellas, al tiempo que se nos explica la descarnada historia de Nápoles y de sus gentes, de cómo todo el mundo quiere luchar por conseguir salir del fango y desear una vida digna, aunque son muchos los que se quedan por el camino.

A lo largo de las casi 2000 páginas que dura la historia vemos un desfile de todos los sentimientos humanos por los tantos personajes: amor, odio, maldad, envidia, rabia… ya que lo que tenemos es una gran historia sobre el interior del ser humano y las sensaciones que caminan de un extremo a otro, como la vida misma.

La saga Dos amigas, de Elena Ferrante
La saga Dos amigas, de Elena Ferrante

El que se conoce como un clásico del siglo XXI no pasa desapercibido en cuanto al tratamiento de temas como el feminismo, la lucha de clases y por el poder, las dificultades de la maternidad, y los dilemas de la escritura. Temas estos que se ven en La niña perdida, donde se nota ya un cansancio de la pluma de Lenù y advertimos que está llegando un final inesperado, aunque no feliz, en el que se nota la voz de la experiencia: “el amor, el sexo son irrazonables y brutales”. Advertimos que conforme las mujeres van consiguiendo derechos con respecto a los hombres, se sienten pisoteadas por otras féminas que las advierten del peligro de luchar contra un statu quo donde opera la sociedad patriarcal.

En el proceso de la amistad, siempre con distanciamientos y reencuentros continuos, que se describe en toda la historia, se introduce a mediados de este libro la palabra “droga” y “camorra”, por lo que se empieza a llamar a las cosas por su nombre, por lo que el lector advertirá que todo lo que se explica no deja de ser por momentos una excusa para narrar los porqués de la historia contemporánea de Nápoles. Empieza a estar muy pegado La niña perdida a esos libros de Roberto Saviano, como Gomorra, en los que nos presenta a la camorra italiana y a esa lucha de titanes entre pobres contra los poderosos.

“El sueño de progreso sin límites es, en realidad, una pesadilla llena de ferocidad y muerte”.

Como colofón final, tengo que decir que me pareció una de las mejores historias que he leído este año y a lo largo de mi vida, ya que considero que los personajes están muy logrados y en las novelas encontramos tipos tan diferentes que nos aportan lo mejor y lo peor de la sociedad, con los que podríamos continuar hasta la eternidad, y a los que voy extrañar mucho mucho tras estas semanas en su compañía.

“Fue entonces cuando pensé que esta historia mía podría continuar hasta el infinito, narrando a veces el esfuerzo de los jóvenes sin privilegios por mejorar pescando libros entre viejas estanterías, como hacíamos Lila y yo de jovencitas”.

Ficha técnica

41n6lsHIMjL._SX324_BO1,204,203,200_Título: La niña perdida (4º saga Dos amigas)

Autor/a: Elena Ferrante

Editorial: Lumen

Año de publicación: 2015

Número de páginas: 538