La saga Dos amigas, de Elena Ferrante
La saga Dos amigas, de Elena Ferrante

Hablaba hace unas semanas en el blog de que el anonimato bajo el que escribe Elena Ferrante se puede considerar una técnica de márketing, pero lo que está claro es que ya somos muchos los que estamos atacados con esa #fiebreFerrante, esa especie de enfermedad buena de la que os hablaba ya al comentar la primera parte de la saga Dos amigas: La amiga estupenda.

Un mal nombre es la segunda parte, y la más amplia de las cuatro, aunque la primera diferencia que notamos con respecto a la primera es que Lenù, la narradora, cuenta muchos más hechos y condensa mucho más el tiempo, algo que no acontecía con La amiga estupenda, donde el periodo que se abarca es mucho menor. Tras el paso de la infancia, las dos amigas, Lenù y Lila pasarán radicalmente a la edad adulta, y cada una tomará las riendas de sus vidas de una forma diferente.

Si Lenù echa mano del estudio y de los libros para avanzar y salir del barrio, Lila se casa con dieciséis años y continuamente avanzará agarrada a un hombre, por lo menos hasta esta segunda parte. Las dos amigas viven en este periodo sus mayores rifirrafes, ese tira y afloja que se nos había presentado ya en la primera novela, y que nos hace ver su amistad fijándonos en lo especial de la misma, en esas envidias y el querer ser más que la otra que se nos describe a lo largo de la historia.

“Me alegré de descubrir que ahora Lila necesitaba ayuda, tal vez protección y me emocionó ese reconocimiento de su fragilidad, no ante el barrio, sino ante mí”.

“Qué fácil es hablar de mí sin Lila; el tiempo se apacigua y los hechos destacados se deslizan  por la línea de los años como maletas en la cinta de un aeropuerto, los coges, los pones sobre la página y listo”.

Aquí la amistad de estas jóvenes sigue estando muy presente, pero tienen mayor presencia las vidas individuales de los personajes. De hecho, Lila sufrirá el maltrato de la mano de su marido, y la falta de felicidad que no se consigue con el dinero; mientras, Lenù aprueba los exámenes de bachillerato y entra en la universidad, donde va conociendo chicos y se va forjando su pensamiento sobre el mundo y los hechos que en él acaecen. Y de fondo están los demás personajes, a través de los cuales vamos conociendo la historia de Nápoles y de sus barrios. En este sentido estamos ante unas novelas con un cierto tamiz costumbrista, aunque con una frescura que hacen leer y leer, y empatizar mucho con las historias de los personajes.

A medida que avanzo en esta saga me doy cuenta de que, espacios y tiempos aparte, no deja de significar más que la vida de cada ser humano, y de cómo los sueños que tenemos en la infancia se van perdiendo por el camino, tan pronto descubrimos la maldad del mundo.

Elena Ferrante continúa deleitándonos con el avance en la relación entre Lenù y Lila, y su fiebre. Continuamos ahora con la tercera parte, Las deudas del cuerpo.

Ficha técnica

244_H421739.jpgTítulo: Un mal nombre

Autora: Elena Ferrante

Editorial: Lumen

Año de publicación 2013 (tercera edición 2015)

Número de páginas: 554