Una cita conmovedora de un libro que tenía a sus lectores en una intrigante espera y que, tras tres años de elaboración, por fin vio la luz. Antes de revelarlo, me gustaría resaltar que pese a que los expertos alerten de que la Guerra Civil y la posguerra española es una temática muy agotada en la literatura, en cada uno que leo a propósito de estos años, siempre descubro algo nuevo. Y es que las guerras, y los malos tiempos en general, han sido fuentes insaciables de historias y conocimiento.

Hablo de Las tres bodas de Manolita de Almudena Grandes, que tiene en la posguerra su telón de fondo: las cárceles de Porlier y Yeserías, lo internados de niñas que suplían parte de las penas de sus padres ‘rojos’, la construcción del monasterio del Valle de los Caídos por parte de presos republicanos…. A partir de ahí se va hilvanando la historia en minúscula de personajes no destacados de los manuales de estudio de la Historia en mayúscula.

En un pequeño homenaje a Benito Pérez Galdós y sus Episodios Nacionales, la autora madrileña se embarca en sus Episodios de una guerra interminable, siendo quizás éste el reto más grande de su carrera como escritora, y el más ambicioso.

En este tercer libro de la colección, una vez más cumple ampliamente con las exigencias de un tema tan controvertido , y a través de un estilo dónde combina la voz protagonista de Manolita con un narrador omnisciente que cuenta paulatinamente las historias paralelas de los distintos personajes que van apareciendo. Los nombres y apellidos son un homenaje a todos los héroes de la resistencia, convertidos en protagonistas aunque todo gire en torno a Manolita, esa chica poco agraciada que se verá inmersa en asuntos ajenos a sus ideas y de los que sabrá sobreponerse con fuerza y tesón.  Aunque también aparecen los villanos (el Orejas y su personalidad trastornada) y los supervivientes (los que más ama la autora) y esto se conjuga con la emoción, los sentimientos, el amor que hace mejores a las personas que toca, y la amistad en un tiempo dónde casi todo era desconfianza. Un juego de grises, muchos grises.

Un padre abraza a su hija en la cárcel de Porlier.
Un padre abraza a su hija en la cárcel de Porlier.

“Como los recuerdos dolían, no recordaban. Como las lágrimas herían, no lloraban. Como los sentimientos debilitaban, no sentían”.

Lo que hace único este libro, y los demás de la saga, es la inclusión de estos personajes anónimos a los que se dota de vida y nombre. Los que forjaron la España e esos tiempos en un barrio madrileño que bien podría ser otro. Una mezcla de tiempos, anacronismos y vueltas as presente, con alternancia de figuras históricas ampliamente documentadas. Un experimento literario que rompe la linealidad tradicional, como se está haciendo mucho hoy en día.

Se observa en estos libros una madurez literaria de la autora, aunque bien es cierto que la emoción está por todos lados. Almudena Grandes destaca siempre en todas sus entrevistas que escribe el mismo tipo de novelas que le gustaría leer a ella misma. Y sin olvidar esa perspectiva de género que la caracteriza. Las mujeres son personajes clave, y en eso encontramos una similitud con La voz dormida, de la desaparecida Dulce Chacón. En medio de hombres, hay mujeres.

Y al final de esta maravillosa historia coral, la madrileña nos lleva a la génesis del proyecto, y especifica la base de ciertos personajes que  nacen de un homenaje a ciertas personas que le han puesto en la pista de ciertas ideas documentales o narrativas. Una delicia de libro de esos que te impiden la concentración en cualquier otro tema mientras no lo terminas. Y a pesar de la rabia que pueda producir en el lector más sensible,  las palabras son capaces de transmitir una esperanza, una fuerza y un consuelo que remite al triunfo de las ideas y de la resistencia.

 Ficha técnica

las-tres-bodas-de-manolita-9788483838457Título: Las tres bodas de Manolita

Autor: Almudena Grandes

Editorial: Tusquets Editores

Año de publicación: 2013

Nº de páginas: 768