Mónica Gutiérrez Artero, escritora "feelgood"
Mónica Gutiérrez Artero, escritora “feelgood”

Mónica Gutiérrez, o Mónica – Serendipia como es más conocida por estos lares de la blogosfera, es periodista, historiadora, pero ante todo es una contadora de historias nata. Amante de la literatura decimonónica, ha publicado por ahora tres novelas encuadradas dentro del género “feelgood” que, como bien indica su nombre, te hacen sentir bien. Cuéntame una noctalia y Un hotel en ninguna parte fueron tan exitosos en Amazon, que ahora la editorial Roca ha publicado El noviembre de Kate, que viene avalado por una gran cantidad de lectores/as que coinciden en apuntar que Mónica tiene una capacidad inmensa para trasladarte a sitios mágicos.

Tras mucho tiempo siguiéndola por las redes, y a raíz de la edición en papel de Un hotel en ninguna parte, he conocido su escritura y su sabor a té.

Pregunta (P): Te defines como una escritora y lectora de ese género que se conoce como “feelgood”, ¿nos puedes explicar en qué consiste y qué aporta a la literatura?

El feelgood es un género que nació en Gran Bretaña durante la Segunda Guerra Mundial, aunque tiene sus orígenes a finales del siglo XIX y en la primera década del XX. La intención de los escritores de feelgood es que el lector se encuentre a gusto entre sus páginas, que disfrute de un pequeño paréntesis de paz y optimismo mientras está leyendo. Los cinco pilares del feelgood son atmósfera agradable, personajes que dan lo mejor de sí mismos, optimismo, sentido del humor y amor.

A la literatura ha aportado títulos con mucho encanto, mucho humor inglés y personajes carismáticos e inolvidables; pero sobre todo aporta felicidad y paz. Quizás los críticos lo consideren un género menor o intranscendente, aunque la importancia o el aporte vital es cosa personal de cada lector.

un-hotel-en-ninguna-parte(P): Se dice que cuando no puedes estar en un espacio concreto, la literatura tiene fórmulas para transportarnos. Tu segunda novela, Un hotel en ninguna parte, es un buen ejemplo de ello.

Un hotel en ninguna parte nació a raíz de un fin de semana estupendo en el que me perdí, con la mejor de las compañías, en un paraje extraordinario. Pensé que sería buena idea ofrecerle al lector un lugar donde refugiarse del ruido que nos rodea, un espacio en donde disfrutar del silencio y encontrarse a gusto. A diario estamos acosados por el ruido, por la presión, por las malas noticias, los nervios, el dolor, la pérdida, la enfermedad… creo que necesitamos un respiro y hay lugares literarios en donde no existe nada de todo eso, en donde es posible evadirse unos instantes.

(P): Recientemente has decidido publicar en papel esta novela, ¿por qué esta decisión y qué ha supuesto en tu vida esta historia?

Hacía mucho tiempo que algunos lectores me pedían Un hotel en ninguna parte en papel, me aseguraban que la historia merecía la pena. Y finalmente les he hecho caso, los lectores son sabios y es necesario escucharles.

Además de Un hotel en ninguna parte tengo dos novelas más publicadas y un libro de relatos, pero el hotel sigue siendo la niña de mis ojos. Seguramente porque con él empezó todo: gracias a sus buenas ventas estuvo algunos meses en la lista de los más vendidos en Amazon y eso llamó la atención de varias editoriales, que se pusieron en contacto conmigo. No solo me animó muchísimo a seguir publicando lo que escribía sino que además le abrió la puerta editorial a El noviembre de Kate.

cuentame-una-noctalia(P): ¿Eres tan adicta al té como tus personajes?

Pues sí. Para mí una taza de té no solo es una bebida agradable cuando hace frío, sino que también disfruto del pequeño ritual de prepararlo. Además coincido con muchos autores británicos, como Barbara Pym, en que es una bebida que aporta consuelo en casi todas las situaciones. Incluso Sheldon Cooper dice que el protocolo para una persona disgustada es ofrecerle una bebida caliente, y la mejor es el té.

Mi preferido es el earl grey de Fortnum & Mason, con una nube de leche y sin azúcar.

(P): Me ha llamado la atención lo que dice uno de tus personajes en Un hotel en ninguna parte, referente a que los amantes de té somos románticos mientras que los que prefieren el café son más conservadores, ¿tiene esta idea alguna base científica?

No, no lo creo. Pero si encuentras argumentos que la respalden por favor házmelos llegar porque me encantaría que así fuese. Es una teoría de Joaquim, el cocinero de El Bosc de les Fades, y se me ocurrió porque me gusta pensar que los bebedores de té tenemos ese lado más bohemio.

(P): Todos tenemos alguna vez esa sensación de sobrar en un sitio y acudir a otro en busca de salvación, ¿es la literatura ese lugar imprescindible?

Por supuesto. Creo en la literatura como un arte lúdico, un espacio de ocio, de diversión, y también como lugar de escape. Como te comentaba antes, de vez en cuando necesitamos un respiro y la literatura lo hace posible como pocas otras vías de escape pueden conseguirlo ¡y sin efectos secundarios perniciosos!

Piensa globalmente, actúa localmente y lee cuando necesites un respiro.

el-noviembre-de-kate(P): Tras el éxito de tus primeras novelas en Amazon, la editorial Roca publicó en su catálogo tu última obra El noviembre de Kate, ¿qué supuso este paso en tu carrera?

Tenía ganas de publicar con editorial pero sabía que no iba a decirle que sí a la primera que llamase a mi puerta, deseaba una editorial que sintiese afín y que cumpliese ciertos requisitos, ciertas ventajas que no me ofreciese la autopublicación. Por eso fue Roca editorial.

De todas formas, ambas formas de publicación tienen sus ventajas y sus inconvenientes y hoy en día no sabría decirte cuál es mejor. Depende de cada escritor, de cada novela, de la distribución, etc. En el futuro me gustaría mantener ambas opciones para mis libros.

(P): Eres escritora y también una bloguera incesante, ¿qué aporta tu espacio Mónica Serendipia en la blogosfera?

Uy, no creo que aporte nada a la blogosfera, más bien es qué me aporta a mí: me encanta compartir lecturas con otros lectores, con los compañeros de la blogosfera, me encanta visitar otros blogs y charlar de libros. Como escritora, tener un blog me ha ayudado a dar a conocer mis novelas pero sobre todo me gusta por la facilidad que me ha otorgado para poder hablar con mis lectores.

(P): Tu escritura transpira frescura, tranquilidad, sosiego, ¿qué libros de este estilo nos recomiendas?

¡Necesitaría un blog entero para recomendaros lecturas feelgood! A mí me gustan mucho las novelas británicas del siglo pasado de este género, sobre todo las de D.E. Stevenson, E.M. Delafield, Dorothy L. Sayers, E.M. Benson, Arnold Bennett, Gerald Durrell, James Herriot, P.G. Wodehouse, Stella Gibbons, Frank Baker, Winnifred Watson, etc. Pero también hay autores norteamericanos buenísimos y, contemporáneos, los podemos encontrar de todas las nacionalidades. Ahora mismo, recuerdo con gran cariño una novela de Natasha Solomons, Mr. Rosenblum sueña en inglés, que tiene muchísimo encanto feelgood y ha sido publicada en el s. XXI.

(P): ¿No te planteas adaptar tus novelas al cine? ¿Cuáles son tus referentes artísticos, tanto en literatura, como en cine y pintura?

Mira, no lo había pensado pero ahora que lo dices sí que me parece que mis novelas son fácilmente adaptables al cine, a ver si algún productor se inspira y me hace oferta, jajajaja.

En literatura, ya te puedes imaginar que mis referentes son británicos, desde finales del siglo XIX hasta mediados del XX. En pintura, prefiero la época de la Ilustración, la Revolución Francesa y los románticos. En cine, soy más ecléctica, aunque confieso que decido ver una película dependiendo de quién la dirige.

(P): ¿A cuál de tus personajes añoras más?

A Samuel Brooks, sin duda. Me hace pensar en un Heathcliff contemporáneo, menos intenso, más accesible.

(P): ¿Estás inmersa en algún proyecto literario del que nos puedas hablar?

Pues he colaborado con un relato en el proyecto de un amigo escritor que saldrá pronto publicado y cuyos beneficios irán a obra social. Estoy escribiendo una novela nueva, un relato para otro proyecto de una amiga escritora y en proceso de corrección de otra novela muy divertida que espero publicar a finales de año. Esperemos que La Fuerza me acompañe.