Rubén Angulo Alba
Rubén Angulo Alba

Rubén Angulo Alba se define como un escritor que llegó a las letras así de casualidad, ya que en su familia humilde no había una biblioteca ni mucho menos. Por eso, comenzó leyendo cómic y novelas de aventuras, de las que se fue alejando hasta ser un firme defensor del ensayo, la historia, la geografía, la arqueología, la ciencia… en definitiva, de todos los libros que hacen pensar y construir la propia identidad. Angulo Alba es funcionario de la comunidad de La Rioja, y tras su primera novela, La escritura necesaria, a finales de 2015 se atrevió con la creación de la Editorial Lord Jim y de la publicación de su segunda obra, Elvira, que es para él su mejor escrito hasta ahora. Escritor muy activo en las redes sociales, vive obsesionado con escribir para llegar al gran público, y al mismo tiempo a ese lector más exigente. En esta entrevista nos habla de ello, y de la locura y la cordura en la literatura, de sus preferencias culturales, y de sus obsesiones.

(P): Eres un firme defensor de esa literatura alejada del bestseller, ¿cuáles son entonces los ingredientes de un buen libro?

Yo empecé leyendo cómic, cuentos, luego Los cinco, Julio Verne, Salgari, lo normal. Desordenadamente mis lecturas fueron progresando, pero destaca desde siempre el ensayo humanístico, historia, geografía, arqueología, ciencia, filosofía… Siempre consideré la historia como mi vocación última. Nunca me he quedado estancado. Sigo tratando de mejorar como lector. Supongo que todos pretendemos mejorar en aquellas actividades a las que dedicamos gran parte de nuestro tiempo.

Respecto a los ingredientes de un buen libro, cada lector tendrá los suyos. Los míos están en continua evolución, lógicamente, como mis lecturas.

(P): ¿Cómo ven tus amigos y familiares que escribas novelas?

Apenas hablo de ello con familiares y amigos. Nunca me he movido en círculos literarios. Vivo en un pueblo cercano a una capital de provincias con una movida cultural reducida. Me gusta mucho hablar de libros pero apenas tengo oportunidad de hacerlo y no lo echo en falta.

Creo que es un fenómeno curioso el hecho de que en mi familia prácticamente nadie lee, no de manera habitual. No ha habido una biblioteca antes de la mía, que es bastante ridícula en cuanto a número de volúmenes. Vengo de una familia humilde y sin tradición, ni de lecturas ni de estudios.

descarga (1)(P): Tanto La escritura necesaria como Elvira son historias que evocan más que revelan, que juegan más que cuentan, ¿qué quieres provocar en el lector/a con tus historias?

A menudo utilizo el cine como comparación. Me gustan las películas que me dejan un poso, que me dejan pensando y generan conversación, no aquellas que sales del cine y las olvidas, puro entretenimiento. A mí me gusta jugar con el lector, hacerle dudar, obligarle a pensar, a rellenar los espacios vacíos. Me gusta que termine la última página y piense no solo acerca de lo que ocurrirá después sino de lo que ha leído.

(P): Personas que luchan contra una existencia desencantada, mediocre, son los protagonistas de tus novelas, ¿cómo se consigue escapar del hastío existencial?

Tengo dos niños pequeños, de 5 y 7 años. ¿Qué es eso del hastío existencial?

Mis novelas giran en torno a un yo anterior en el tiempo, un yo adolescente que ha marcado toda la trayectoria posterior. Hastío existencial, desgarro emocional, angustia, llámalo “X”, es el germen de mi escritura.

Escribir es una tarea ardua y satisfactoria al mismo tiempo, pero con muy pocos beneficios prácticos y económicos. Para lanzarse a escribir es necesario un acicate importante.

(P): ¿Qué opinas del vacío humano? ¿Hemos perdido nuestros referentes culturales hoy en día, en detrimento de otras cuestiones más banales como la telebasura?

Es una pregunta demasiado compleja ¿no? No creo que el hombre de hoy haya cambiado en demasía con respecto al hombre paleolítico. Sus virtudes y sus defectos vienen a ser los mismos; somos unos animales realmente complejos. A veces se responde a este tipo de preguntas desde el punto de vista occidental, aunque la globalización está haciendo desaparecer a marchas forzadas las diferencias.

(P): Te describes en el prólogo con las palabras “Después de todo mi vida transcurre como un motor al ralentí. No tengo amantes ni las recuerdo lo mismo que la última vez que salí de juerga”. ¿Es esta una técnica literaria, o esta descripción de desasosiego es totalmente verídica?

Vivir al ralentí es una maravilla, ¿no? Desasosiego o algo peor es la situación de los dos personajes que componen Elvira. La mezcla de realidad y ficción es un buen ingrediente de esta novela. Le estás pidiendo al mago que desvele sus secretos.

(P): “Era plenamente consciente de que la gente huye de pensar, que la buena literatura es para minorías”, cita que rescato de La escritura necesaria, ¿la literatura está condenada a ser el nicho de unos pocos afortunados?

¿Hay lectores o escritores afortunados y desafortunados? Mis personajes dicen muchas cosas que yo puedo o no compartir. Incluso hacen cosas con las que yo estoy en desacuerdo. La RAE hace una definición muy amplia de lo que viene a ser la Literatura. Yo tengo una idea más o menos clara de lo que a mí me gusta o lo que yo considero peor o mejor, pero cada cual construye su propio ideario. A unos, los más, les gusta Stephen King, y a otros, los menos, Tolstoi. ¿La literatura conlleva aprendizaje? C.S. Lewis, en su ensayo La experiencia de leer, hace, a mi entender, un impresionante análisis acerca del fenómeno de la lectura.

Portada-AMAZON-Elvira(P): Locura vs cordura, lo real vs lo onírico, ¿es la literatura una ilusión con la que atajar el vacío y la soledad de algunos momentos vitales?

No lo sé. Yo creo ciegamente en el destino. No confío mucho en la ilusión de la libertad. La afición a la lectura y después a la escritura me llegaron como una bendición, o todo lo contrario, como una maldición. Un hombre trata de desarrollar su potencial, de ser aquello que está destinado a ser, de la misma manera que una semilla va a dar lugar a un árbol.

En cuanto a la locura… La novela se inicia con una frase mía, que no cita, acerca de la conducta animal. Por lo general se pone a Hitler de ejemplo de hombre sanguinario, o a Stalin, no tan atrás en el tiempo a Napoleón. No creo yo que fueran locos ni mucho menos, sino un buen ejemplo de la cordura. En Elvira dejo caer una sentencia griega que tuvo muchas papeletas para titular la novela, “la seguridad conduce al mal”, que creo que responde perfectamente a cualquier duda.

(P): ¿Te consideras un letraherido, y por eso has creado la Editorial Lord Jim, o hay otras razones?

Mi mujer y yo montamos Lord Jim Ediciones para editar bien Elvira, ya que cuando apenas llevaba escrita la mitad me di cuenta de su valor. Llevo escritas cinco novelas y algunos relatos, y Elvira es el único trabajo que me atrevo a colocar sin pudor entre mis escritores favoritos. No estaba dispuesto a volver a darme de cabezazos contra agentes y editoriales.

(P): ¿A qué lector ves detrás de tus historias?

Depende qué historias. Elvira vino después de una interesante lectura del Quijote. De esa lectura lo que más me impresionó fue el intento de acercamiento de Cervantes a todo tipo de lectores. Esos encuentros lacrimógenos en las posadas en los que se daban las casualidades más inverosímiles y afortunadas me dieron la pista de que Cervantes trataba de ganarse al gran público. Desde que he terminado Elvira escribo obsesionado con llegar al gran público y al mismo tiempo crear una obra que también llegue a ese público lector más exigente. Una y otra vez me estoy estrellando contra la imposibilidad de salir de mis obsesiones, y al final terminaré por hacer lo de siempre, escribir para mí mismo.

(P): ¿Cuáles son tus referentes artísticos, literarios, pictóricos y cinematográficos?

No sabría decirte. Supongo que no tengo un referente único sino fruto de todas mis experiencias. Cierto que desde que la escritura ha pasado a ocupar un lugar central en mi día a día, prácticamente todo lo que hago trato de que me sea útil para la escritura, desde la lectura al cine, pasando incluso por la televisión.

(P): ¿Saldrán esas letras que tienes plagando tus cajones a la luz algún día?

En realidad mi cajón es ligero, unos cuantos relatos y una novela prehistórica que antecede a Elvira. Quizás una de mis novelas anteriores a La escritura necesaria sea publicable, pero yo mismo dudo de tal posibilidad.

Desde luego que quiero escribir, pero lo primero es sacar a la familia adelante.