Naturaleza es nombre de mujer

Abi Andrews, autora de "Naturaleza es nombre de mujer"

Se utiliza la palabra Hombre para referirse a la Humanidad al completo. Cuando se habla del Hombre que se enfrenta con la Naturaleza en una dinámica de conquista, se suele hablar de la Naturaleza en términos femeninos”.

Me encanta la cita anterior porque creo que define a la perfección, y de una forma muy poética, lo que viene siendo la desigualdad y la construcción de la mirada masculina como universal. Alrededor de esta idea tan compleja transita la nueva apuesta de Volcano Libros, una editorial especializada en literatura sobre la naturaleza: se titula Naturaleza es nombre de mujer, y su autora es Abi Andrews, una joven escritora nacida en Inglaterra que se estrena en la narrativa con esta obra, aunque sus trabajos han sido publicados en revistas digitales como Five Dials o Caught by the River. Estas dos facetas modulan el carácter de este libro, que se define como una novela ecofeminista, con vertientes propias del género más intimista e, incluso, del ensayo.

La novela arranca con la decisión de Erin, una joven británica de 19 años, de emprender un viaje que la llevará hasta una cabaña en las montañas de Alaska, una experiencia que nace de las preguntas que ella misma se plantea sobre la narrativa de la naturaleza y los porqués de que sus principales autores sean siempre hombres. A partir de ahí las lectoras partimos con ella hacia un camino maravilloso, inolvidable, de búsqueda interior y de reflexión sobre los grandes retos que tenemos hoy en día como sociedad. Uno de estos retos, quizás el más destacable en la novela, es el feminismo y la indagación en las miradas ocultas que tantos siglos de patriarcado nos han impedido rescatar. No es extraño, pues, que nuestra protagonista tome referencias de los textos de Rachel Carson, Ted Kaczynski o Henry David Thoreau, algunos para emularlos y otros para darles una vuelta de tuerca y cuestionarlos, una labor muy necesaria hoy en día: criticar obras consideradas canónicas y analizarlas desde otros puntos de vista.

Naturaleza es nombre de mujer, traducida maravillosamente por Paula Zumalacárregui Martínez, nos ofrece el deleite puro, similar a ese goce de cuando comes un pastel y no quieres que se acabe nunca. Su estilo pausado hacen de ella una propuesta para reclamar el silencio y pausar nuestras agitadas vidas. No en vano, la protagonista demanda un poco eso con su huida, con la que espera encontrar paz interior o, por lo menos, poner en orden su interior, que no es poco, y crecer como persona. En esa travesía nos va lanzando preguntas, ¿conseguirá algo? ¿podrá cambiar el mundo con sus acciones? ¿qué simboliza su vida en medio de todas?

El libro se lee lento, así que no esperéis encontrar acción. El sentido de esta propuesta de Volcano es otro: hacernos pensar sobre la necesidad de recuperar las miradas escondidas de las mujeres para, quizás, devolvernos lo que perdimos. La poesía, el periodismo, la filosofía y el ecologismo se ensamblan a la perfección para generar una obra potente, única e inolvidable: Naturaleza es nombre de mujer.

La naturaleza salvaje que era de todos se convirtió en un lujo. En una isla tan pequeña como esta es difícil no ver la huella: un monótono edredón confeccionado mediante rectángulos separados por setos, especialmente en las Tierras Medias, donde no abundan ni las montañas ni los pantanos ni otras parcelas de tierra obstinadamente improductivas y donde los vestigios de la industria fallida delinean un paisaje de cementerio cuyos muñones se han cubierto con protésicas urbanizaciones”.

Es curioso que el hecho de que una mujer renuncie a su función reproductiva biológica resulte aberrante, pero que se considere casto si lo hace un hombre como Thoreau o como el virginal Isaac Newton, como si su decisión fuera admirable. Lo que implica esto es que las mujeres no tienen potestad para privar de su propio cuerpo a los hombres”.

Creo que todavía no lo dije: estaría rellenando páginas y páginas con citas de este libro. Es para subrayar prácticamente entero.

Ficha técnica

Título: Naturaleza es nombre de mujer

Autora: Abi Andrews

Traductora: Paula Zumalacárregui Martínez

Editorial: Volcano

Año de publicación: 2020

Número de páginas: 378

Escrito por

Graduada en periodismo y enamorada de la lectura y la cultura. Porque leer nos hace mejores personas.

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