La memoria de las olas

Acabamos de iniciar el otoño, mi estación favorita del año, por cuanto es ideal para darse paseos entre hojas secas, para tomar infusiones calentitas arropada por una mantita en el sofá mientras lees una novela, o simplemente para compartir más tiempo con los tuyos, alejada del revuelo del verano. En otoño regresa, pues, mi añorada lentitud, y las formas de vivir sosegadas.

Entre el final del verano y el comienzo de esta bonita estación, he leído La memoria de las olas, la novela con la que Marta Currás ganó el XXII Premio Nostromo, y que os recomiendo muchísimo para estos días. ¿Sabéis por qué? Pues por las preciosas descripciones sobre la ciudad de Vigo y el mar, y porque os hará volver a esos años más jóvenes cuando, alejados del mundanal ruido, cogíais una novela de aventuras y no volvíais a la civilización hasta terminarla, ¿lo recordáis?

La memoria de las olas posee todos los ingredientes para promover el goce de las personas lectoras, y es ideal para recuperar las ganas de leer (si es que en algún momento las hemos perdido). Sus personajes, descritos de forma muy rica y personal, vivirán muchas aventuras en ese Vigo de principios del siglo XX, cuando comenzaba a trabajar la Panificadora o se buscaba ese galeón hundido próximo a Rande (y que tantas historias ha inspirado). Pero este libro va mucho más allá y, bajo la fórmula de un rompecabezas en el que encajarán todas las piezas al final, nos llevará de la mano por ese Vigo de 1925, que se comenzaba a abrir a la industria pero en el que pervivían todavía elementos de su ruralidad. La autora, muy apegada a esta ciudad, construye un relato de amor hacia sus calles, hacia sus gentes, hacia sus costumbres y, sobre todo, hacia ese mar que tanto la marcó.

La memoria de las olas es también un homenaje a los clásicos de aventuras y de detectives que han hecho disfrutar a muchísimas generaciones de niños y niñas, concretamente a Julio Verne y a Sherlock Holmes, dos nombres que, por cierto, ella logra trenzar de forma muy acertada en la trama y que tendrán un papel muy importante en el desenlace. Referencias existen también a Ruth Mathilda Anderson, esa fotógrafa norteamericana que visitó Galicia para fotografiar a sus gentes, quien será el ejemplo a seguir de una de las protagonistas de la novela, y que nos lleva a pensar que en el fondo todas las personas artistas anhelan conseguir cumplir sus sueños.

Una historia de venganza y de odios, una novela de aventuras y detectives, un homenaje a los clásicos, una oda a las personas que luchan por sus sueñosLa memoria de las olas no os dejará indiferentes y, sobre todo, os hará volver a la infancia y/o a la adolescencia. Recomendada para el otoño (y también para todo el año).

A Santos no se le escapó la nota de sarcasmo que tintineaba en la última frase de su patrón, pero si algo había aprendido de Julio Verne después de leer su biografía en la biblioteca del pazo, era que la voluntad y la imaginación podían superar hasta el mayor de los obstáculos”.

Ficha técnica

Título: La memoria de las olas

Autora: Marta Currás

Editorial: Juventud

Año de publicación: 2019

Número de páginas: 414

Escrito por

Graduada en periodismo y enamorada de la lectura y la cultura. Porque leer nos hace mejores personas.

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