José Luis Fernández Juan, autor de
José Luis Fernández Juan, autor de “Pinceladas de Harmonía”

Definitivamente hacen falta profesores/as que den una vuelta de tuerca a la educación convencional, y que busquen juegos y otras propuestas con las que los más pequeños aprendan de forma eficaz aquello que les queremos transmitir. José Luis Fernández Juan es un valenciano que defiende esta idea, temática de su libro Pinceladas de Harmonía, una historia que nos hace soñar y que nos lleva a un lugar tan mágico como el macondo de García Márquez. Licenciado en Filología Hispánica y en Filología Valenciana por la Universidad Literaria de Valencia, su libro es una rebelión, una revolución y debería utilizarse en muchos de los centros de secundaria de nuestro país, donde muchos se jactan que el cambio debe darse desde abajo.

Pregunta (P): Has escrito un libro original y mágico, ¿pretendías remover conciencias con estas Pinceladas de Harmonía?

El libro se ha escrito con el objetivo prioritario de agitar almas. Si se consigue que al lector le vibre algo por dentro, me podré dar por satisfecho. Involucrarse en el cambio es más saludable que ningunear la realidad hostil en la que vivimos. Hay que unir sinergias, evitando la confrontación y buscando los puntos de encuentro.

La idea que se abandera en Pinceladas es la de que entre todos podemos cincelar el mundo para rediseñarlo y lograr que sea un entorno más apacible. Cualquier personaje de Harmonía desde sus palabras y actos te está invitando a esta propuesta: la familia Léxica, desde sus obras de vanguardia; Daristóbulo, desde sus fábulas; Yalinka, desde sus creaciones cebriles; Petronilo, desde sus diálogos canoros… Iluminar conciencias con vocación de mejorar la especie es un proyecto más que justificado.

Intento remover conciencias aportando mi brizna de probidad con ideas perceptivas e imágenes icónicas.

(P): El mundo que tú describes en Harmonía es ideal; allí se apoyan las artes y la educación se basa en algo más que aprender de memoria datos y fórmulas, ¿crees que has logrado plantar la semilla para una revolución en la educación?

La semilla revolucionaria nomás la puedo plantar en mi entorno más cercano. Pinceladas no es un producto editorial; tan solo es un texto literario que suspira tener relectores. Los libros que más se venden son los avalados por las grandes editoriales y ahí no entra Pinceladas. Si no aparece con visibilidad en los medios, el concepto “revolucionar” suena demasiado pretencioso; sin embargo, si yo aporto una semillita para embellecer el orbe, si un pintor aporta la suya, si un cineasta aporta la suya…la condición humana seguro que mejorará. En el fondo todos tenemos algo de artista… exactamente igual que cualquier personaje de Harmonía. Y allí todos se apoyan entre todos. Defender el arte y la educación es la temperatura templada de la plenitud.

Actualmente la educación está pasando por un periodo de crisis que exige una inmediata propuesta de revisión y transformación. Hay que enseñar las asignaturas a partir de las aplicaciones en el mundo concreto de los chavales de hoy. Creo que en el sistema de educación actual hay un exceso de teoría improductiva en detrimento de lo que realmente les interesa y necesitan.

La renovación en el proceso de enseñanza y aprendizaje se ha de implementar con  entusiasmo, creatividad, trabajo y diálogo. Estos cuatro sustantivos abstractos en los personajes de Harmonía son muy concretos y a partir de ellos interactúan.

Los harmonienses nos mandan un mensaje para aplicarlo a nuestra realidad: ¡por muy anónimos que seamos en la magnitud de la globalidad; abrazando el arte y la educación podemos lograr que nuestra intrahistoria se transforme en leyenda!

(P): Además de un libro con un mundo propio, Pinceladas de Harmonía se presenta como una fórmula de enfocar la educación, ¿has llegado con él a maestros/as y alumnos/as?

En el capítulo de “Anivderaleva. Pentagramas de didáctica” se evidencia como encauzan la educación los harmonienses. Si lo lees detalladamente podrás descubrir algunas de las  claves de lo que entiendo debería ser la nueva metodología de la educación:. 1-“El asocianismo” Colaborar garantiza fomentar los valores de respeto, solidaridad y responsabilidad. 2- “Incorporar la tecnología digital a la educación” Las TIC han modificado los patrones de acceso a la información y no podemos obviarlas como herramientas didácticas y de conocimiento. 3- “Pensamiento libre” Solo sabiendo pensar por uno mismo podemos enfrentarnos a los problemas, aceptar retos o tener autoconfianza.

Estas tres claves y algunas más son las que intento transmitir a los chavales en mi día a día educativo. Todas aparecen en Pinceladas. Allí todos entienden que una correcta educación desde pequeño garantiza una sociedad más democrática, libre y tolerante. Y así me gustaría que ocurriera en la realidad en la que vivimos.

La educación exige compromiso por parte de padres, maestros y alumnos. Todos hemos de bogar juntos en la misma barca y en la misma dirección. Invertir en educación es garantizar una mejor sociedad futura en donde todos podemos crecer y “ser más”.

(P): ¿Por qué surge este mundo tan maravilloso, con claras concomitancias con el Macondo de Gabo? ¿Tiene base en lo real o es fruto íntegramente de tu imaginación?

La libertad de la imaginación es la pretensión de la experiencia común. Cada rincón de Harmonía es un cristal de divinidad (la Universidad de Arte Contemporáneo, la tienda de figuras “Benny, Vidi, Vichy”, el restaurante “Zumo de fresas”, la ludoteca de Anivderaleva, el taller de la familia Léxica, los gimnasios “Gym Air” y “Venus Body”, la playa, el faro, el casco antiguo…). Cada personaje es un referente de entusiasmo ( Lontario, Sandor, Druso, Basualdo, Nano, Evelyno, Atenógenes, Claudio…). Y cada acción es un acto de alegría vital (…).

La invención de atmósferas mágicas solo puede fluir si le aplicas la existencia más vigente. La hibridación natural de estos dos mundos (realidad/fantasía) antagónicos resultan esenciales para que el racionalismo más incómodo se diluya ante la plausible creatividad que proponen los personajes de Harmonía.

Imaginar desde la realidad es el arma más poderosa que podemos emplear para descubrir que los sueños pueden corporeizarse. Pinceladas se ha de entender como una repartición deslocalizada de propuestas creativas para intentar desmantelar pasiones humanas impúdicas.

(P): ¿Sería posible que el mundo comenzase a cambiar o lo ves como una utopía?

Para cambiar el mundo necesitamos que los grandes mandatarios de los países más poderosos se conciencien de la injusticia que supone que el bienestar de unos pocos se logre a costa de perjudicar a otros muchos. Ellos (Trump, Putin, Merkel…), que son los que toman las grandes decisiones, han de valorar que nuestro planeta no funciona adecuadamente. Sólo ellos pueden dar respuesta a los grandes desafíos a los que se enfrenta la humanidad. Los problemas perentorios son obvios: la redistribución de la riqueza y la conservación del medio ambiente.

No sé si sería utópico crear una congregación global en donde todos los países fueran aliados, pero sería sensato, solidario e inteligente utilizar nuestra imaginación al servicio de una gran idea que es la creación de un mundo nuevo; un mundo nuevo de paz y amor; un mundo decididamente “harmónico”.

(P): ¿La vida se puede ver/entender siempre en el arte?

Así lo ven/entienden los habitantes de Harmonía…y no les va nada mal. Entienden/ven que el arte en la vida lo es todo. El arte garantiza la capacidad para explorar nuevos territorios con sensatez y creatividad. Te ayuda a entender mejor al diferente y dispara tu capacidad de comprensión y empatía. Y de paso, te vuelve más sensible e inteligente. Con todos estos avales ¿quién no va abrazar el arte? En Harmonía lo tienen diáfano. ¡Innegociable!

A mí las dos ramas del arte que más me han influido en la vida han sido la música y el surrealismo. Esta realidad la traslado abiertamente a Harmonía. La música y el surrealismo marcan las atmósferas de Harmonía y son la consecuencia directa de estos gustos que tanto me han timbrado desde mi infancia.

El primer recuerdo que tengo de mi vida es estar viendo algún capítulo de dibujos animados de los Beatles; en concreto, una escena en donde ellos iban en fila huyendo de fans histéricas que les perseguían. Precisamente a los Beatles se les homenajea en Pinceladas de Harmonía en el capítulo “Gym Air y Venus Body. Coreografía deportiva con doble i griega” Allí la pandilla de Mepomucena hace aerobic con música de los Beatles. En esta pincelada lees y escuchas música a la vez.

La música en Pinceladas de Harmonía es tan importante que en mi canal de youtube “joseluisfernandezjuan” decidí alojar dos videos titulados “Video-test (nº1). La música en Pinceladas de Harmonía” y “Video-test (nº2). La música en Pinceladas de Harmonía” para los fans, en donde tranquilamente se pueden someter a un divertido test con preguntas sobre la música en el libro. Material musical en Harmonía hay casi tanto como material surrealista; otro rasgo de los rasgos estilísticos vertebradores.

Recuerdo una entrevista a John Lennon en donde comentaba que el surrealismo era realidad en él y que las imágenes de su mente no eran locura. A mí me ocurría lo mismo.  Desde pequeño, emplear el pensamiento libre de toda sujeción racional me posibilitó tener un conocimiento más profundo de cualquier entorno y ser más creativo. Esta evidencia, lógicamente también la acomodé al libro. La poética del sueño junto a la realidad más tecnológica se asocian libremente en Harmonía. El arte surreal y musical se encarga de administrarnos la realidad más flexible de la vida.

(P): Escribes “La creación es un texto vivo”. ¿Qué quieres decir con esto?

Si nosotros existimos en el mundo es porque el mundo existe gracias a las palabras. La palabra constituye al hombre y al mundo. La polisemia en Pinceladas es otro de los núcleos irradiadores. Hay más de un significado detrás de lo aparente. Si escribir es reescribir, leer es releer. Como señala el texto de la contraportada del libro, Pinceladas de Harmonía es un libro eterno porque lo puedes leer infinitas veces. Está vivo. Siempre podrás releerlo para descubrir sorprendentes matices que te habían pasado desapercibidos en una lectura previa. Los significados que puedas extraer también podrán cambiar dependiendo del tiempo, edad o circunstancias en que los leas. Cada nueva lectura  convierte las pinceladas en un texto nuevo.

(P): Trabajas como profesor de secundaria, ¿tus clases son tan originales como el libro?

Depende de cursos y de épocas. Piensa que “la burocracia” te obliga a seguir rigurosamente una programación en donde la temporalización de contenidos te constriñe, de forma asfixiante, a un cumplimiento con fechas de explicación de las unidades didácticas y con numerosísimos exámenes marcados. Me gustaría tener más libertad de cátedra para poder ser más productivo siendo yo mismo.

De todas formas, poder ejercer una profesión que te gusta, ya de por sí  es un privilegio. En este sentido, me siento extremadamente afortunado. Además, trabajar en un buen colegio y contar con unos compañeros entrañables hace más llevadero todo.

(P): La música, el arte, la literatura, el cine, se relacionan como un todo en tu novela, algo que se observa ya desde la propia portada. ¿Qué simboliza el arte en tu vida?

El arte nos ayuda a entender mejor la vida. Yo soy un harmoniense de pro. También a mí se me antoja como algo incuestionable la importancia del arte. El arte en mi vida también lo es todo, como en Harmonía.

En Harmonía el arte se adopta como un referente. Las experiencias y hábitos de los harmonienses se forjan a partir de la asunción de la cultura artística como una de las bases de la educación y el progreso. El arte es el reflejo de la vida y así se tiene que percibir. Los harmonienses crean su mundo a partir del concepto “arte”. Funcionan a partir de la conciliación entre la sensibilidad y el pensamiento. Este equilibrio de fuerzas les permite avanzar en cualquier dirección por muy transgresora o inesperada que parezca.

Disfrutar de las alegrías que genera el arte y salir al encuentro de su inspiración logra elevar el alma de cualquier persona. La sociedad harmoniense limita así cualquier riesgo de subversión tóxica.

Si Harmonía existiera en los mapas, me hubiera gustado vivir allí: cine, música, arquitectura, deporte, pintura, naturaleza, gastronomía, literatura; siempre envuelto en arte.

(P): Personajes estrambóticos, originales y con unas formas peculiares de entender el mundo.  ¿Cuál de ellos se parece más a ti?

Casi todos los personajes tienen algo de mí. En bastantes de ellos he puesto una pasión mía: las cebras de Lorelei, la gastronomía de Lisardo y Lucía, los Beatles de Lorelei, la tranquilidad de Enzia y Paz, la vanguardia de la familia Léxica, la poesía de Novenio, la docencia de Claudio, los arcoíris de Cloe…

Hay otros con querencias que tienen que ver menos conmigo: los pájaros de Petronilo, el huerto de Arcadio, la Ingeniería Mecatrónica de Cynthia, la medicina de Ana y Arsacio, la contabilidad de Teodoro, el taxi de Mepomucena…

En todo caso, más allá de gustos –que los hay de todo tipo– coincido espiritualmente con ellos en su forma de entender el mundo y relacionarse.

(P): La originalidad es el trazo más característico de tu prosa. ¿Podrías entonces recomendarnos a autores/as que consideres originales y que te hayan influido notablemente?

Los escritores que más me han influido son Jardiel Poncela, Harold Pinter, John Lennon, Edward Albee, Francisco de Quevedo, Luis de Góngora y Rubén Darío. De Jardiel Poncela, me quedo con su humor como modo de entender la inteligencia libre de presunción; de los textos más oníricos de John Lennon, con su adjetivación, cromatismo y musicalidad; de Harold Pinter, con su oposición a los conceptos realistas más tradicionales; de Edward Albee, con su capacidad para romper la construcción racional buscando los límites del lenguaje; de Francisco de Quevedo, con su percepción carnavalesca del mundo; de Góngora, con el gusto por la metáfora arriesgada y de Rubén Darío con la búsqueda de la belleza mediante la plasticidad de las imágenes.

A todos ellos les debo mi paso de larva a mariposa lectora. Por supuesto, su influjo queda como fuerza motriz y matriz del estilo literario de Pinceladas. Sin duda, el poder de lo inesperado de estos autores confluye en Pinceladas en Pinceladas.

(P): Diecisiete pinceladas has escrito, ¿realmente se agotó tu imaginación o aún hay personajes que pugnan por acompañar a los habitantes de Harmonía?

Pinceladas de Harmonía se ha concebido como una trilogía; por tanto, aún quedan dos entregas más. Hay seguidores incondicionales que se han quedado con ganas de más pinceladas de personajes tan entrañables como Lucía, Lisardo, Yalinka, Daristóbulo, Cynthia, Paz, Enzia o Cloe. Las tendrán. Asimismo, personajes apenas levemente esbozados como los padres de Mepomucena, la actriz Luana, el poeta Novenio o el pintor Aridany también tendrán un próximamente merecido capítulo.

(P): ¿Es posible hoy en día, con una educación aún tan encorsetada, proponer alternativas y juegos para aprender de forma dinámica?

El capítulo tercero de Pinceladas transcurre en una ludoteca y allí se deja patente “el juego y la diversión como componente indefectible para aprender a ser y a convivir” Aprender desde la diversión garantiza una positiva experiencia cognitiva y emocional ya que te ayuda a pensar por ti mismo. Si desde pequeño aprendes a aprender como si se tratara de un juego, tu vocación por el estudio y la ilustración no tendrá límites; de lo contrario, el estudio se convierte en una pesada obligación. El juego como actividad de enseñanza-aprendizaje sería otra de las claves para la renovación educativa de la que habíamos hablado a principio de la entrevista.

(P): ¿Estás inmerso en algún proyecto literario del que nos puedas hablar?

Antes de la segunda parte de Pinceladas de Harmonía está previsto publicar para mayo mi segundo libro. Será una propuesta de contenido que no tendrá continuidad argumental con Pinceladas, pero que sí compartirá un rasgo concomitante; la apuesta por los juegos de humor verbal. En este libro se redefinirán conceptos ya existentes y se fijarán otros nuevos. El resultado no podrá ser más desternillante. Este libro tendrá un antes y un después en la historia de la literatura; Pinceladas de Harmonía.