Yauci M. Fernández, autor de "Cada día cuenta"
Yauci M. Fernández, autor de “Cada día cuenta”

Yauci Manuel Fernández es un joven que lleva sangre canaria en sus venas. Es más joven que yo, y por eso confieso que me sentí pequeñita al leer su última novela Cada día cuenta.  Es cierto que hay personas valientes y que luchan por conseguir un sueño, y por eso este autor es todo un referente.

A sus veintitrés años ya cuenta en su haber con tres novelas: El resurgir de la esperanza, La biblioteca de Emma y Cada día cuenta, además de desempeñar funciones de agente literario, y llevar a cabo una incesante actividad en las redes sociales y en las librerías y demás espacios literarios.

Pregunta (P): ¿Quién se esconde detrás de Yauci Manuel Fernández? Es un nombre bien original…

¡Y me gusta que lo sea! Soy el único escritor del mundo que se llama Yauci. Pues se esconde un señor (aunque un señor joven) con barba, muy sencillo, al que le gusta el chocolate por encima de todo.

(P): ¿Qué es para ti la literatura y por qué escribes?

Vaya, empezamos fuerte. Creo que la literatura es una herramienta para mejorar como persona, para recordar vidas que no hemos vivido, para soñar. Escribo porque me encanta. Adoro imaginar historias, recrearlas, ponerme en el lugar de ancianos o de matrimonios con hijos cuando aún me queda mucho para vivir eso (espero). También me gustaría que quien me leyera tuviera un antes y un después con mis libros, pero eso ya depende de muchos factores y sé que no siempre va a ser así.

(P): He visto en tu página web “Creadores de mundos” que no animas a los lector@s a que lean tu primera novela El resurgir de la esperanza ya que, dices, cometiste mil y un errores, ¿nos podrías explicar un poco mejor esto?

Cuando tenía 17 años me propuse escribir una novela. Esas cosas que tenemos cuando somos niños —aunque yo espero seguir siéndolo durante mucho tiempo—. Lo hice, pero demasiado rápido. No sabía nada sobre escribir o sobre libros. Cometí errores en lo que se refiere a la ortotipografía, por ejemplo. Aunque la historia creo que está bastante bien, nunca tuve corrector para ese libro y nadie se preocupó de que se publicara en condiciones, a pesar de que tuve editorial y de que lo costearon todo. Al final, está plagado de errores en los guiones, puntos… Alguien que esté acostumbrado a leer libros se puede sentir defraudado. Además, el precio del libro es muy alto. Me dejé llevar y metí la pata. De todo se aprende.

BIBLIOTECA DE EMMA PORTADA(P): ¿Y con La biblioteca de Emma que ocurrió?

Pues ocurrió que habían pasado dos años desde que publiqué mi primer libro, y ya era diferente. Había aprendido lo que no tenía que hacer, y el resultado fue muy distinto. Hoy estoy muy orgulloso de esa novela. Tiene un final que adoro muchísimo, y es difícil que algún día consiga escribir unas últimas páginas tan intensas. Al menos, en mi opinión. Cada lector tiene su propia versión del libro y sus gustos, pero por supuesto yo tengo mis partes favoritas, y La biblioteca de Emma tiene unas cuantas.

(P): Estos días estuviste promocionando tu último libro Cada día cuenta por la Feria del Libro de Madrid, ¿cómo se siente un tinerfeño en la capital rodeado de tantos escritores y escritoras?

¡Muy raro! Estoy acostumbrado a hacer firmas en muchos pueblos. Una vez incluso hice una en un recinto en el que por fuera había dos vacas enormes, pero lo de la Feria del Libro de Madrid es impresionante. Son muy estrictos con las normas, hay colas por todos lados para que los autores, youtubers, cocineros de Masterchef o famosos en general firmen libros. Y destacar entre todos ellos, por cierto, es prácticamente imposible. Pero sabía a lo que iba y me pareció una experiencia increíble. Conocí a editores, libreros, distribuidores y a muchos autores que he visto durante mucho tiempo en las redes. Valió la pena sin duda. ¡Aunque en ocasiones me agobié mucho con tanta gente!

descarga(P): La historia de Marc, Natalia, Anabel y Amanda transpira mucha tristeza, pero a la vez mucha esperanza y ganas de vivir, ¿ha nacido la novela de alguna experiencia personal?

Sí y no. Es algo que veo todos los días. Una pareja sumida en la rutina que necesita dar un giro a su vida. Creo que todos hemos tenido esos días en los que desde que nos levantamos hasta que nos acostamos, llevamos el automático puesto. Debemos evitarlo a toda costa. He vivido eso, igual que viví el viaje a Finlandia, pero hay otras tantas cosas del libro que no. Por suerte.

(P): Ya vas con la segunda edición de esta novela, ¿la promoción en redes sociales es la clave, o qué más factores influyen?

Sí es clave, pero reconozco que soy uno de esos autores que se patean las librerías y hacen todas las firmas que pueden para que se les vea la cara. Las redes son geniales y muy cómodas, pero me encanta hablar con la gente, contarles sobre mis libros, sonreír y que me sonrían. Es algo que no cambiaría de este trabajo. Pocos lo disfrutan, pero yo lo adoro. También voy a institutos a animar a los chicos a que lean. Hago un poco de todo, pero me gusta más que se me vea la cara. Creo que es algo que se necesita de los escritores, ya que en nuestros libros solo aparece una foto y muchas veces no se nos reconoce.

(P): También me he enterado de que haces incluso de agente literario, ¿cómo ves el panorama editorial? ¿Eres positivo o negativo con respecto al futuro?

¡Has investigado bien! Poca gente lo sabe. Creo que es muy positivo, pero nadie lo dice. No quiero extenderme mucho en este tema. Básicamente, soy un tipo de persona que intenta trabajar más de lo que se queja. Y oigo cada día que la gente no lee, que nadie compra libros, que la poesía es algo poco relevante en la literatura… No creo que sea cierto. Evidentemente, el mundo está cambiando y tenemos que adaptarnos, pero creo que vamos en buen camino. ¡Parece que soy la persona más optimista del planeta!

(P): Has publicado tus novelas con tres editoriales diferentes, ¿qué has aprendido en este proceso?

Mucho. Lo primero que se me viene a la cabeza es que es frecuente en este mundillo que quieran aprovecharse de tu trabajo y tu ilusión para ganar dinero. He aprendido a sacarme las castañas del fuego yo solito, porque normalmente las editoriales no te ayudan, no te apoyan. Escribir es emprender y tienes que aprender a buscarte la vida. Si tienes la suerte de tener a alguien que te lleve por el buen camino da gracias. ¡No todos hemos tenido esa suerte!

(P): ¿Cuáles son tus referentes literarios, cinematográficos, pictóricos…?

Tengo muchos. Es más, leo un poco de todo, no me gusta quedarme solamente en un género. Aun así, supongo que mi principal referente a la hora de escribir ha sido Nicholas Sparks, que consigue crear historias de amor con un toque especial que hace que no sean el típico chico conoce a chica.

(P): ¿Qué le dirías a las personas que quieren escribir su primer libro y no se atreven?

No me gusta dar consejos porque no soy nadie para hacerlo. Aconsejar a alguien te pone por encima y yo no lo estoy. Creo que lo más importante es que cada uno encuentre su camino, su forma de escribir, su estilo. Y que pida ayuda a gente para ahorrarse los errores de los primeros libros, que salen muy caros. A mí me habría venido bien. ¡Aunque estoy orgulloso de haber metido la pata! Sin eso no sería yo ^^

(P): ¿Estás inmerso en algún proyecto literario del que nos puedas hablar?

Mi próximo libro ya está terminado, y espero que salga a principios de 2017, aunque no hay nada firmado aún. Se llamará Dos palabras para enamorarte.