Miguel Vasserot, autor de "¿Serías capaz de quedarte por mí?"
Miguel Vasserot, autor de “¿Serías capaz de quedarte por mí?”

Una alegría recorre mi cuerpo cuando descubro a un escritor bueno, y que no está avalado por las grandes editoriales, caso de Miguel Vasserot (Almería, 1967) es licenciado en Ciencias Biológicas y en Derecho, y que publicó su primera novela ¿Serías capaz de quedarte por mí?, con la Editorial Esdrújula. Ha ejercido distintos oficios como abogado, juez sustituto, empresario y profesor invitado de universidad, pero ninguno de ellos colaboró en la creación de esta novela que se empezó a gestar mucho antes de terminar sus estudios. Tampoco su trabajo como camarero en pubs, encuestador, pasante…, todo llegó mucho más tarde. Su novela nace de las conversaciones con aquellos trabajadores que dieron su vida en los campos de esparto a principios del siglo XX. Y no solo con ellos, también con sus tías abuelas y con su madre, nieta de uno de los mayores terratenientes de la provincia de Almería a principios del siglo XX.

Pregunta (P): ¿Quién está detrás del Miguel Vasserot escritor?

Pues un hombre al que le es más fácil describirse a través de su novela que en una entrevista. Soy muy reservado y por eso recreo en los personajes que construyo mis miedos, mis sentimientos, mi manera de entender la vida, incluso la maldad que todos tenemos y que no somos capaz de reconocer.

(P): ¿Serías capaz de quedarte por mí? es tu primera novela y, aunque lo recreado es ficticio, tiene base en la realidad, ¿qué surge entonces de tu imaginación y qué pertenece a la esfera de lo real?

Cuando decidí hace 30 años escribir esta historia, mi obsesión era conocer a la perfección lo que quería relatar y en eso decidí ser muy estricto. La base la tenía ya conformada en las miles de historias de mi familia por cuanto mi madre era nieta de uno de los mayores terratenientes de la provincia de Almería que me consta que era muy querido y que no creo que actuara de forma reprochable.

Aún así recopilé la información necesaria en muchos pueblos de Andalucía y Murcia para llegar a entender porqué mis tías abuelas no respondían a la pregunta:¿por qué mi abuela o sus hermanas no podían decidir nada en la empresa familiar?, su respuesta era siempre la misma: no se podía. Ahí aparece la fantasía de saber lo que hubiera pasado si alguien decide enfrentarse a los roles e injusticias establecidas en un entorno caciquil, todo lo demás, prácticamente la totalidad son anécdotas reales que ocurren en cualquier pueblo de nuestro entorno en esa época de principios del siglo XX.

(P): Llama la atención el cambio de roles de tu novela, ya que aquí es un hombre el que vive a la sombra de una mujer, ¿tiene esta novela perspectiva de género?

seriascapazHDTengo que confesar que intenté escribir asumiendo en primera persona el personaje de una mujer y no lo conseguí. Ese fracaso de escritor me obligó a crear a Carlos y me permitió desde una perspectiva más fácil para mí como varón trasladar las sensaciones, las dudas e incluso la incomprensión que sufre Carlos, un protagonista que no logra entender la manera de enfrentarse Ángela con el analfabetismo, con la explotación de los niños, con el papel de la mujer en ese momento, por eso sí que considero que es la mujer la verdadera protagonista de la novela y esa era mi intención.

(P): En esta novela recreas el tema de las fábricas de esparto en Almería, y también ese auge de las nuevas ideologías, ¿no tiene similitudes con la realidad?

Absolutamente. Cualquier cambio social precisa de dos ingredientes: valientes y tiempo. La historia nos demuestra que nos da mucho miedo cualquier cambio que suponga un enfrentamiento. Es más cómodo vivir la realidad que nos rodea y solo el tiempo nos permite asumir como normal lo que en su momento parecía una aberración, y eso ocurre ahora, hace cien o trescientos años y seguirá pasando mientras exista la humanidad.

(P): Muchas personas quisieron a lo largo del tiempo cambiar la historia y luchar contra las injusticias, aunque al final parece que la fuerza remata en desencanto, ¿cómo se moverían los personajes de tu novela por el mundo actual, tan lleno de problemas que hacen que se tambalee la estabilidad que creíamos nuestra?

Un lector hace poco me escribió explicándome que es arquitecto y que estaba en paro desde hace tres años, por la mañana se levanta prepara el desayuno de sus hijos, compra, hace de comer, pone lavadoras, plancha… mientras su mujer directora de sucursal bancaria iba a trabajar. Ese es el ejemplo de cómo los personajes de hace cien años están vivos en la actualidad, porque su mayor problema era explicar al mundo que era un maravilloso amo de casa y no se avergonzaba de serlo pese a que no era comprendido y le tachaban de fracasado, tanto ellos, como ellas. Sin darnos cuenta no debemos de aceptar roles impuestos y hay que tratar de cambiarlos sin temor tal y como Ángela intenta en la novela.

(P): El amor mueve el mundo y muchas decisiones se toman en función de él, ¿no crees que Ángela y Carlos son un ejemplo paradigmático de esta idea?

Sonrío cuando me dices eso porque no es que muchas decisiones se toman en función del amor… todas la decisiones tienen ese origen, y hablo del sentido más amplio del amor, ya sea por una persona, por un ideal, por un trabajo… A veces nos equivocamos por amor, no siempre es un buen guía, pero ahí está siempre.

(P): La alternancia entre el lenguaje coloquial y culto otorga a tu escritura un cariz diferencial y vivo, ¿qué pretendes con esta mezcla?

Una de las mejores críticas que estoy recibiendo de la novela es justo esa manera de plantear la trama. No entiendo las novelas en el que los diálogos son planos, neutros, donde habla igual un jornalero analfabeto de Estepa que un empresario culto de esa misma localidad por poner un ejemplo. Esa forma de escribir, que en su momento me pareció normal, lo han considerado los críticos literarios como un estilo difícil y dúctil, aunque sigo defendiendo que lo único que hago es procurar escribir tal y como escucho hablar a mi entorno y a las personas que entrevisté en su momento.

(P): Si el siglo XX fue complicado para muchas personas, las mujeres  lo tuvieron más difícil aun, ¿en quién se basa Ángela Montaner de Ariza y Muriel, esa mujer ejemplar que lucha por los derechos de los más desfavorecidos?

Pues en cualquier mujer que se levanta por la mañana y sólo exige una cosa: nada que no hagas tú y nada que yo no sea capaz de hacer igual que tú. Las injusticias sociales exigen siempre el factor de la desigualdad, por eso la lucha por los derechos de los más desfavorecidos es la que tiene cualquier persona que es capaz de empatizar e imaginarse cómo te gustaría que actuaran si fueras tú el que necesite que te reconozcan unos derechos que por ti solo no eres capaz de conseguir.

Miguel Vasserot
Miguel Vasserot

(P): ¿Qué opinas de la escritura política y de escritor social?

Pues bien, siempre que me permitan ser parte de la historia, que el autor me deje decidir como lector si lo que cada personaje hace está bien o mal sin dirigirme hacía un panfleto o melodrama, vamos… soltar todo lo que quieras decir sin perder la contención y el equilibrio, prefiero por ello que no me lleven de la mano hacía una opinión. En el caso de mi novela no siempre estaremos de acuerdo con lo que decide Ángela, Carlos o el resto de personajes y nos identificaremos con unos más que con otros, no juzgo por ello.

(P): El pueblo de Hulleras, la Casa Grande, y un montón de tipos diferentes, ¿Almería tiene un color especial?

Lo que Almería tiene es un color desconocido. Hulleras es una trasunta de Carboneras donde mi familia tenía su fábrica de esparto y dado que la historia que se cuenta “no es verdad pero ocurrió” quería aprovechar ese maravilloso entorno para crear esta historia. En las presentaciones de la novela a las que me han invitado explico que nos conocemos mejor los campos de algodón del Mississippi que los maravillosos paisajes de dura lucha contra el agua de mi tierra donde se trabajaba hasta la extenuación para poder sobrevivir. En estas playas y calas vírgenes que aún perviven en esta zona del sureste español traslado a mis lectores para que naveguen conmigo por el cabo de Gata, visiten los bailes burgueses en el Casino de Almería, acompañen a los bandoleros o a los contrabandistas que hace más de cien años ya desembarcaban droga, alcohol o petróleo, describiendo en definitiva la forma de ser de una tierra con pocas comunicaciones pero con acceso al mar lo que ha configurado, como en el resto de las regiones de España con iguales características, un arquetipo de personajes que tenían la virtud de comunicarse con otras culturas más avanzadas y conforma un crisol maravilloso de pensamientos, personajes variopintos, costumbres raras que es genial para desarrollar cualquier novela.

(P): Esta historia tiene tintes que recuerdan el realismo mágico, ¿cuáles son tus referentes literarios y en qué te inspiras a la hora de escribir?

Hace un año cuando la editorial Esdrújula Ediciones me remitió su valoración de la obra me comparó con Gabriel García Márquez y sus Cien años de soledad, no la había leído y decidí conocer esa obra. Conclusión: no creo que le llegue a la altura del zapato. En el caso de mi novela aunque pueda parecer que en determinados momentos se exagera la realidad, casi todo lo que cuento tiene su base real y sí es cierto, creo que lo has captado a la perfección, que intento a veces crear momentos de distorsión de la realidad para desarrollar una escena especial o un pensamiento muy profundo.

Respecto a mis referentes literarios, pues… dudo que tenga un estilo preferido, me impactó en su momento La conjura de los necios de John Kennedy Toole, Edad prohibida de Torcuato Luca de Tena, Por el Camino de Swann de Marcelo Proust, y más adelante La Parábola de Carmen la Reina de Manuel Talens … no pararía de darte títulos de temática muy diversa.

(P): ¿Tienes alguna novela más en el tintero o algún proyecto literario en mente?

Si te respondo a esta pregunta antes de hacerlo a mi editora Mariana que me lo ha preguntado otras diez veces no sería justo con ella y no puedo fallarle. Con su apoyo hemos conseguido vender casi mil ejemplares en solo 50 días de venta y estamos ya preparando la segunda, lo que exige que mi tiempo se dedique ahora en intentar que esta novela se conozca y llegue hasta la última librería de España. Algo tengo en mente, pero como he dicho soy tan obsesivo en documentarme que necesito tiempo para resetear las miles de ideas que tengo en mi cabeza.