Agota Kristof es autora de la historia de Claus y Lucas
Agota Kristof es autora de la historia de Claus y Lucas

Leer a Agota Kristof (1935-2011) supone reflexionar sobre el dolor, sobre los métodos de subsistencia que cada ser humano adopta para vivir día a día en tiempos difíciles, y por eso la trilogía de Claus y Lucas, compuesta por El gran cuaderno, La prueba y La tercera mentira, es un homenaje a los resistentes, a los que soñaron con una vida diferente de la que realmente tuvieron. Claus y Lucas son dos gemelos que viven todo el proceso de la Revolución de Hungría, cuando los estudiantes y militares se opusieron a la ‘colonización’ por parte de la URSS de sus territorios, con los que se creó la utopía del comunismo. Cuando la Revolución de 1956 fue aplastada por el Pacto de Varsovia, personas como Agota Kristof tuvieron que huir del país en busca de una vida mejor, o tan solo una vida. Con 21 años, ella y su marido (profesor de historia en la escuela) y su hija de 4 meses, escaparon a Neuchâtel, en Suiza. Tras cinco años de exilio y soledad, trabajando en una fábrica, dejó su trabajo y se separó de su marido.

El gran cuaderno

Imagen de la película "El gran cuaderno" basada en la novela de Kristof
Imagen de la película “El gran cuaderno” basada en la novela de Kristof

Kristof empezó a estudiar francés, y comenzó a escribir novelas en ese idioma, alcanzando un éxito bien merecido con El gran cuaderno, novela publicada en 1986, merecedora del Premio Europeo de Literatura Francesa, y del que escribiría dos secuelas debido a que no era capaz de acallar la historia que había nacido de Claus Y Lucas, dos niños a los que su madre deja con su abuela en una aldea hasta que la guerra termine, y que para soportar la existencia, practican ejercicios de supervivencia y de aguante del dolor. La novela está construida como un cuaderno escolar de redacciones, por lo que la inocencia es el tamiz de todas las acciones de los pequeños.  La abuela es descrita como una bruja mala, a la forma de los cuentos como Hansel y Gretel, y los niños son obligados a trabajar en condiciones desgarradoras, en un ambiente hostil, sucio, que raya a menudo en el terreno de lo escatológico. En medio de esa existencia desesperanzada, Claus y Lucas solo quieren “vencer el dolor, el calor, el frío, el hambre, todo lo que nos hace daño”. Su cerebro busca alternativas, y se adelantan pegándose ellos mismos o aguantando sin comer por si viene el hambre, haciendo esos ejercicios para sobrevivir antes de que la guerra los pille de lleno. De los nueve años que tienen cuando aterrizan en casa de una abuela que no conocían, los niños descubrirán el sexo, a través de la visión más dura del ser humano.

Los gemelos son uno solo, y en el bien y en el mal están juntos, hipótesis que sostiene esta magnífica novela narrada en la voz de ellos, estilo que se rompe en las dos siguientes partes.

La prueba

Otro de los fotogramas de la película "El gran cuaderno"
Otro de los fotogramas de la película “El gran cuaderno”

El gran cuaderno tenía una voz propia, la de los gemelos que eran una sola persona, y no podían separarse. En la segunda parte, La prueba, aparece un narrador omnisciente que nos cuenta lo que acontece cuando Claus y Lucas se separan, y conocemos básicamente la vida de Lucas, el que se queda en la casa de la abuela cuando el otro huye por la frontera. Aquí tienen mucha más importancia los personajes secundarios, que son descritos todos ellos como solitarios, marcados por las circunstancia de una guerra y que solo buscan sobrevivir, al precio que sea. Por eso, en esta segunda parte Kristof no escatima en detalles referentes a la situación política y a ese clima de tensión que se vivía en las ciudades y pueblos de Hungría. La inocencia de los personajes da paso a un proceso de adaptación obligado, a la búsqueda de cariño en personas por obra y gracia del azar. Y es aquí cuando empezamos a dudar entre realidad y ficción, una constante en esta trilogía, y que se lleva al extremo en La tercera mentira.

La tercera mentira

“Hay vidas que son más tristes que el más triste de todos los libros”, una cita que sirve para explicar ese juego que se establece con el lector entre la literatura y la vida, y que aquí se exageran. Los personajes son ya mayores, y echan la vista atrás, a su vida juntos y separados. Se vuelve a la primera persona, pero con una literatura diferente a El gran cuaderno, ya que aquí escribe la pluma de unas personas adultas que una vez fueron niños. La escritora húngara llega al final de su historia desmintiendo parte de lo dicho en las anteriores, y haciendo que tengamos que tejer las tramas en nuestras mentes para llegar al verdadero desenlace, que pueden ser muchos.

En definitiva, estos libros me han salvado la vida, me han hecho reflexionar alrededor de cómo la mente se adapta en circunstancias tristes a realidades paralelas para crear ilusiones con las que hacer más llevadera la existencia. Y al final de todo estamos solos, y únicamente hay que aprender a convivir con nuestra propia soledad.

“Camino por  las calles de la ciudad de mi niñez. Es una ciudad muerta, las puertas y ventanas de las casas están cerradas, el silencio es total”.

Ficha técnica

9788476697108Título:  Claus y Lucas (incluye El gran cuaderno, La prueba y La tercer mentira)

Autora: Agota Kristof

Editorial: el Aleph

Año de publicación: 2007

Número de páginas:  448