Ellen G., una holandesa que abandonó su trabajo para escribir novela policiaca
Ellen G., una holandesa que abandonó su trabajo para escribir novela policiaca

“La holandesa Ellen Gerretzen, conocida como Ellen G. en su faceta literaria (así se suelen presentar en Holanda a los sospechosos de crímenes), estudió pedagogía en la Universidad Libre de Amsterdam. Durante veinte años trabajó en la seguridad social de su país. En 2005 deja ese trabajo para cumplir su sueño: escribir novelas negras”. Viendo esta biografía ya me sentí tentada por leer a esta autora, porque me transmitió esa idea de que siempre hay que luchar por aquello en lo que uno cree. Ella lo demostró con Heridas abiertas, su primera novela, traducida por Tau Editores al español este año, aunque en holandés ya tiene en su haber cuatro historias.

Siempre le ha gustado viajar, explorar pueblos y las ciudades grandes. En sus viajes encuentra inspiración que ella utiliza para sus novelas. De una viajera nata, y una observadora insaciable no pueden nacer más que buenas historias. En esta entrevista nos habla un poco más de ella, de sus viajes y de cómo llegó hasta la literatura en tiempo tan difíciles.

(P): Primeramente, me llama la atención que hayas dejado tu trabajo para ponerte a escribir novelas, ¿no es mucho riesgo hoy en día cuando se nos informa por todos lados de que la literatura está en crisis?

Claro, fue un salto al vacío, todavía más porque no sabía si iba a encontrar una editorial que publicara mis novelas. Era consciente del hecho de que pocos escritores pueden vivir de su profesión, y cuando dejé mi trabajo mi compañero sentimental todavía trabajaba. Estando soltera habría sido imposible, evidentemente. No tenemos hijos, ni coche, y además no somos personas muy de lujo. Siempre he tenido la ilusión de escribir novelas negras y creo que en la vida hay que intentar cumplir los sueños, aunque haya riesgos. Era un camino largo y difícil, y escribir novelas es un trabajo muy duro, pero ha merecido la pena. Cuatro de mis novelas ya están publicadas en holandés, la quinta está casi lista. Heridas Abiertas está publicada en castellano y mi cuarto libro, Manzanilla, está siendo traducida al español. Me encanta que ahora los españoles pueden leer mi primera novela.

(P): A menudo se habla de la novela policiaca o negra como de un género menor, como si no hubiese pasado nunca esa barrera del mero entretenimiento. Como escritora de este género, ¿qué opinas de esta consideración?

No estoy de acuerdo con la gente que opina así, muchas veces son personas que nunca han leído una novela de este género.

Claro, hay una escala muy amplia en este tipo de libros, hay novelas negras o policiacas que solo ofrecen entretenimiento, al igual que en cualquier otro tipo de literatura. En todos los géneros hay novelas buenas, mediocres o simplemente de calidad inferior. Hay bastantes novelas negras que ofrecen mucho más que mero entretenimiento, como hay novelas llamadas literarias que sólo ofrecen entretenimiento.

(P): También quería saber qué piensas de que se considere a este tipo de novelas como exageradas en el sentido de que en la realidad no hay tantos crímenes como en ellas se pintan.

Creo que en la realidad hay mucho más crímenes de los que pensamos. Hay homicidios que no están detectados como homicidios porque están disfrazados de accidentes. Quien sabe de todo lo que es capaz la mente humana? Leí hace un tiempo en el periódico que cada año desaparece bastante gente, de un día al otro, que nunca son encontrados y que probablemente muchos de ellos están muertos y sus cuerpos escondidos.

(P): Heridas abiertas es tu primera novela traducida al español y publicada por Tau Editores, aunque ya fue editada en Holanda en el año 2011, ¿qué acogida has tenido de tus lectores, tanto holandeses como españoles?

En Holanda las reacciones de mis lectores y las reseñas están siendo bastante positivas, aunque para los holandeses una novela ambientada en Extremadura tiene que ser una cosa rara, porque es una parte de España bastante desconocida en mi país. Pero también tengo un círculo de lectores que son aficionados de mis libros y mis protagonistas.

Los lectores de mi pueblo, Jerez de los Caballeros, me han dado una cálida acogida. Muchas personas me han dicho que les han encantado mucho mi novela y que les gusta mucho que esté ambientada en su pueblo. He presentado Heridas Abiertas durante el Salón del Jamón de Jerez y fue impresionante. Se puede ver una muestra en Youtube de tv Jerez.

(P): El argumento camina por un fraude relacionado con la venta de jamones, ¿cómo surge la idea?

Cuando hablamos de Jerez de los Caballeros hablamos de dehesas, un paisaje precioso, con sus cerdos ibéricos de bellota. Mis libros siempre reflejan lo típico del pueblo o de la ciudad donde están situados, por eso en Heridas Abiertas los cerdos ibéricos son los protagonistas, aunque no es esa la pista principal de mi novela.

Un fraude sobre los jamones y las denominaciones de origen es uno de los temas de “Heridas abiertas”

Antes sabía poco de jamones y me extrañaba que muchos españoles tampoco sabían mucho. Empecé a documentarme sobre el tema, en periódicos, Internet, hablé con mucha gente, incluidos ganaderos, y así surgió la idea de fraude. Muchísima gente cuando ven un jamón con pata negra piensa que el cerdo ha vivido en plena dehesa, comiendo solo bellotas. Los hay, pero también hay muchos cerdos ibéricos industriales que nunca en su vida han visto el sol ni bellotas. Hay fraude en muchos productos, la falsificación de marcas es el crimen que más dinero mueve en el mundo. Entonces, por qué no en los jamones?

(P): Entrevemos en esta obra continuas reflexiones al mundo rural y la tranquilidad que en ellos se respira, ¿tiene esta idea que ver con tu vida y con la decisión de ponerte a escribir?

Me gustan mucho las ciudades grandes y desde Ámsterdam siempre viajamos mucho, a Nueva York, Los Angeles, Atlanta, Berlín, París, Madrid, Barcelona, Lisboa, Oporto. Pero también me encanta la tranquilidad de Extremadura. Necesito la tranquilidad para escribir. En nuestra casa de Jerez de los Caballeros tengo mi cuarto de trabajo donde escribo, solo, tranquilito, con mi música clásica puesta, nuestros libros y los cuadros de toros y cerdos ibéricos en las dehesas. Soy una persona tranquila y observadora, por eso escribir es ideal, y Extremadura, un ambiente perfecto para ello. Pero soy ambivalente, porque después de un cierto tiempo necesito otra vez el respiro de una ciudad grande.

(P): ¿Por qué novela negra, crees que solo a partir de ella se pueden explicar muchas de las problemáticas de nuestro mundo?

La culpa la tiene Agatha Christie. Con 13 años leí por primera vez un libro de ella y en este momento nació un sueño: escribir una novela negra. Ha tardado, pero eso no me molesta, porque con 20 o 30 años de edad seguro que no sería capaz de escribir las novelas que escribo ahora, utilizando todas mis experiencias de la vida.

Creo que las problemáticas del mundo se pueden explicar a partir de todo tipo de novelas, no solo de novela negra. Pero es verdad que para mí es importante plantear en mis novelas problemáticas que yo veo en el mundo, como injusticias o desigualdad, avaricia, corrupción. Para mí no son los homicidios sangrientos o violentos los que son interesantes sino las personas, su mente, ver cómo reaccionan en una situación específica y cómo se relacionan con otras personas y las formas en qué pueden desbordarse. La mente humana es fascinante y a mí me interesa el “porqué” de los crímenes que comete la gente, cómo funciona su mente y cuáles son las causas.

(P): Aseguras que la inspiración de tus obras está en tus viajes y en tus movimientos cotidianos, ¿no dejas ningún espacio entonces a la imaginación?

Claro que sí, la imaginación es crucial. Las ciudades o pueblos, la gente, el paisaje, todo lo que ves, lees, oyes, pueden dar inspiración, pero para componer una historia, para crear un mundo con sus propios personajes, la imaginación es imprescindible. No es fácil componer una historia ficticia y al mismo tiempo creíble, que ha nacido en tu mente, utilizando todas tus experiencias y todas las cosas y personas que inspiran.

Un fraude sobre los jamones y las denominaciones de origen es uno de los temas de "Heridas abiertas"
Un fraude sobre los jamones y las denominaciones de origen es uno de los temas de “Heridas abiertas”

(P): Extremadura, las Rías Baixas, Cádiz, Barcelona y Madrid son lugares de España que están entre tus predilectos, ¿cuál es el más inspirador?

Eso es una pregunta difícil, no puedo elegir y es por la misma razón que no vivo en un sitio solo. Me siento a gusto en más que solo un país, ciudad o pueblo.

Los lugares que conozco mejor me inspiran más: Extremadura porque ya conozco Jerez de los Caballeros desde hace 25 años y es único por sus dehesas y cerdos ibéricos. Sanlúcar de Barrameda, en Cádiz, porque lo visito hace ya 30 años, único por la desembocadura del Guadalquivir en el océano, el Coto Doñana y su manzanilla. Las Rías Baixas, por sus rías preciosas, sus delfines, pescados y mariscos, vinos blancos. Y todos los lugares por su específica y tan diferente gente. La naturaleza es importante pero no basta, últimamente son las personas las que me inspiran más.

(P): ¿Cuáles son tus referentes en la literatura, en el cine, en el arte?

A mi siempre me han atraído la literatura americana, escritores como Tom Wolfe, Graham Greene, Robert Ruark, Joseph Heller, J.D. Salinger, E.L. Doctorow. Los libros de Iris Murdoch me encantan. Albert Vigoleis Thelen, La isla del segundo rostro, ambientada en el Mallorca de los anos treinta del siglo pasado, es para mí una obra de maestro. Cervantes, claramente. Ken Follet. Hay tantos escritores fascinantes.

En mi proprio género: Agatha Christie, Elizabeth George, John le Carré, Len Deighton, o Stieg Larsson.

En el cine me gustan los clásicos, las películas de Fellini, Bertolucci. Filmes como Casablanca o Los Santos inocentes. Justo esta última película está grabada muy cerca de Jerez de los Caballeros, donde también está ambientada mi novela Heridas Abiertas.

En el arte, me gusta mucho Picasso. Tengo que confesar que no visito frecuentemente el museo o el teatro, soy más de la calle. Por ejemplo, ayer fuimos con ferry desde Lisboa a Barreiro para una visita y de casualidad nos encontramos a un pintor desconocido, Kira. Nos fuimos con él y unos amigos suyos a su casa, que era un garaje donde vive y pinta. Bebimos bagaço con ellos y al final salimos con uno de sus cuadros.

solo portada ellen(P): Nos enteramos de que tu próxima novela Manzanilla se va a publicar en España en primavera, ¿nos puedes adelantar el argumento?

Manzanilla es mi cuarta novela negra, publicada en 2014 que ahora están traduciendo en castellano. Os adelanto la sinopsis oficial:

El protagonista del libro es Wolfgang, un investigador privado internacional, que viaja a la Costa de la Luz para una delicada misión encubierta. Acabará en Sanlúcar de Barrameda, viviendo de incógnito en un discreto lugar en el barrio de pescadores, donde pobreza y superstición van de la mano.

Su investigación lo lleva a una prestigiosa zona residencial, pero todo se complica cuando se ve envuelto en la misteriosa desaparición de un niño pequeño. La interesante y vertiginosa trama lleva a su protagonista hasta una antigua familia de bodegueros y a las majestuosas bodegas sanluqueñas donde envejecen las antiguas barricas de Manzanilla. Wolfgang, en medio de este mundo bodeguero, se convencerá de esa familia guarda un secreto que quieren preservar a toda costa. En el contexto de la Feria y de música flamenca Ellen G. dibuja una Sanlúcar, donde nada es lo que parece. Lo único cierto es el calor abrasador, el olor salado del mar y la impecable calidad del líquido dorado de la Manzanilla .

(P): Por último, ¿crees que la novela policiaca sobrevivirá en este panorama literario, del que se nos advierte que es cada vez más negro?

Sí, creo que ese genero sobrevivirá. En Holanda la novela negra o policiaca es muy popular y el numero de escritores en este género crece cada año. Si no se encuentra una editorial siempre existe la posibilidad de la autoedición. Y los últimos años los famosos han redescubierto las novelas negras, no para leerlas sino para escribirlas. Ya tienen fama y su nombre vende. No sabemos si verdaderamente las escriben…

Pero el género está amenazado por la descarga ilegal de libros electrónicos. Es un problema grande y muchos gobiernos son cobardes cuando se trata de la protección de propiedad intelectual. No se toman medidas.