Penelope Fitzgerald, autora de "El inicio de la primavera"
Penelope Fitzgerald, autora de “El inicio de la primavera”

Corre el mes de marzo de 1913 y la convulsa ciudad de Moscú se prepara para la llegada de la primavera. Así se nos presenta El inicio de la primavera, novela escrita por Penelope Fitzgerald que nos plantea unos cuantos debates, sobre todo alrededor del sentido que tienen las decisiones en la vida y los porqués de que los seres humanos actuemos de una forma u otra.

Esta novela, que se proclamó finalista del Man Booker Prize en 1988, forma parte de una tríada de historias que desvelan hechos del pasado, desde un punto de vista histórico, decisión que se toma ante el hastió de la autora por escribir sobre su propia vida. Con esta presentación, y dado el interés despertado por su más reconocida novela La librería, no es extraño que la editorial Impedimenta decidiese presentarnos una nueva edición con la traducción impecable de Pilar Adón, una escritora a la que también admiro mucho.

En ella se nos cuenta lo ocurrido en la vida de Frank Reid, un impresor que reside en Moscú, y al que un día del mes de marzo su mujer abandona marchándose con sus tres hijos. Esta situación cambia el ritmo de los acontecimientos, y se nos presentan varios personajes estrambóticos que nos ayudan a reflexionar sobre el curso de la vida. Acompañarán a Frank, su contable Selwyn Crane, devoto seguidor de Tolstói, y  Volodia, un misterioso estudiante que irrumpe en la imprenta Reidka con extrañas intenciones. Además, también está la aparición de una extraña mujer que el protagonista contratará para el cuidado de sus hijos, sin imaginar que será él el hechizado.

A partir de estos personajes se van alternando los espacios y los tiempos vividos, llevándonos desde el presente hasta el pasado en un ejercicio de llegar a entender qué está detrás de cada uno de nosotros. ¿Resultará fácil o una ardua tarea?

El libro evoca también ese tiempo histórico de revoluciones, de luchas de clases, y hasta nos lleva a la eclosión de la imprenta y sus cambios. Todos los debates que se dan se concentran a partir de la diferencia entre la forma de ver el mundo de los ingleses y la de los rusos. Y como protagonista ineludible esa primavera que promete un cambio de aires o un estatismo, según como lo queramos entender sobre todo a partir de esas escenas finales tan simbólicas.

Sin duda, un libro que combina magistralmente la reflexión con la sátira, el humor y el simbolismo, recomendado para personas que necesiten entender los porqués de la toma de decisiones.

“Cuando los abedules jóvenes crecían y se hacían más y más altos, la capa que recubría la base del tronco se fragmentaba y se escindía en manchas oscuras y suaves. Las ramas definían el blanco sobre el negro, el negro sobre el blanco. Las ramitas más tiernas eran delgadas, con forma de látigo, de un color marrón oscuro que despedía destellos púrpuras. En cuanto se abrían las brillantes yemas, las pequeñas e incipientes hojas comenzaban a exhalar un fragante aroma, no tan marcado como el del álamo, pero sin duda más salvaje e inolvidable, la verdadera esencia de los lugares agrestes y solitarios”.

Ficha técnica

Título: El inicio de la primavera

Autora: Penelope Fitzgerald

Editorial: Impedimenta

Año de publicación: 1988

Año de edición: 2011

Número de páginas: 268