Lucia Berlin, autora de "Manual para mujeres de la limpieza"
Lucia Berlin, autora de “Manual para mujeres de la limpieza”

La capacidad de una escritora para plasmar el mundo resulta más evidente cuando su mirada abarca lo cotidiano junto a lo extraordinario, la vulgaridad y la fealdad junto a la belleza. En esta combinación perfecta encontramos las novelas que nos marcan, aquellas que nos invitan a reflexionar sobre nuestra propia existencia y sobre los asuntos más banales para convertirnos en protagonistas.

Auspiciada por tantas y tantas recomendaciones, tanto de la crítica profesional como de los lectores, me embarqué en Manual para mujeres de la limpieza, un libro de relatos de Lucia Berlin no exento de controversias, ya desde el propio título. Antes de comenzar con la crítica del mismo, es necesario recalcar que se trata de un libro para leer con mucha calma y para alternar con otras lecturas.

Hablar de los relatos de Lucia Berlin es hablar inevitablemente de la vida de la autora, ya que como ella misma reconoce: “la mayoría de los escritores utilizan accesorios y decorados de su propia vida”, algo que se aplica en este caso. Ella escribe sobre lo que son los escritores y cómo surgen sus narraciones en el relato “Punto de vista”, en el que reconoce con muchos ejemplos que nada es inventado, sino que el que escribe bebe de muchas fuentes en su labor de documentación.

Un rasgo que tienen en común la gran mayoría de los cuarenta y tres cuentos de esta edición, es que las mujeres son protagonistas. Pero no las mujeres florero, sino esas que son de carne y hueso y que tienen que atravesar miles de problemas en su día a día y en los asuntos más banales. Las mujeres de Lucia son, como ella misma, enfermeras, telefonistas, limpiadoras, profesoras y escritoras. Ellas son todo en uno, y conviven con una sociedad que desde siempre las ha apartado.

Lucia Berlin tuvo una vida un tanto ‘movidita’. A sus tres matrimonios fallidos y sus problemas de alcoholismo, hay que añadir sus continuas idas y venidas a lugares como Idaho, Kentucky, Montana, Nueva York, México y California, donde también habitan sus personajes solitarios y repletos de problemas que nacen de la rutina.

Aunque cada una de las historias merecería un análisis exhaustivo, me gustaría destacar tres de las que más me han gustado aunque, como verán, los personajes y situaciones se relacionan unos con otros, como en una gran novela en la que tenemos que buscar los hilos y seguirlos.

En “Luto” es genial ese paralelismo que el narrador establece entre leer y limpiar casas. De hecho, el relato comienza así “me encantan las casas, todas las cosas que se cuentan, así que esa es una razón de que no me importe trabajar como mujer de la limpieza. Se parece mucho a leer un libro”. Y es que, la voz reconoce que en las casas se conocen muchas historias.

En “Tim”, al igual que en otros relatos de esta selección, se pone de manifiesto la realidad de ser profesora cuando los alumnos te maltratan psicológicamente.

Tienen estas historias un aura de evocación, de lo rutinario, pero también de realidad, al llevar a los personajes al extremo para hablar de lleno de su psicología y de lo que los preocupa.

“El mundo sigue girando. Nada importa mucho, ¿no? Me refiero a importar de verdad. Sin embargo, a veces de pronto, se te concede la gracia de creer que sí, que importa muchísimo”.

Ficha técnica

Título: Manual para mujeres de la limpieza

Autora: Lucia Berlin

Editorial: Alfaguara

Año de publicación: 2016

Número de páginas: 429