Edgar Borges, autor de "La ciclista de las soluciones imaginarias"
Edgar Borges, autor de “La ciclista de las soluciones imaginarias”

Una extraña y grata sensación me embargó al terminar de leer La ciclista de las soluciones imaginarias. Quizás estos calificativos son los que mejor se pueden emplear para definir a los buenos libros.

Tras pasar unos días de su lectura, me resulta difícil hablar de lo mucho que me ha transmitido esta novela del venezolano Edgar Borges, pues en ella asistimos desde la primera página a un juego mágico en el que se cuestiona toda la realidad y la sociedad en la que vivimos.

Sabemos que estamos delante de una novela grandiosa desde la primera frase. “Un día, después de muchas semanas de asomarme en el balcón de mi piso, vi la nada”. A los que somos lectores soñadores, no se nos pasa desapercibido el parecido que tiene con la que es una de las primeras frases más reconocidas de la historia de la literatura, la de Cien años de soledad, obra magna de Gabriel García Márquez.

Y siguen los parecidos con Gabo, pues Edgar Borges también utiliza los mecanismos de la magia para cuestionar diferentes aspectos de la realidad, sin que se note en una primera lectura, pero sí en una segunda.

Tenemos aquí a una mujer que anda en bicicleta y saca fotos en un Ayuntamiento del norte de España, en el que viven, más bien sobreviven, el señor Silva, su esposa Laura y el señor Burgos, entre otros tantos vecinos y vecinas que se mantienen estáticos y sin cuestionar en ningún momento el sistema hecho según los intereses de unos cuantos.

Ante esta perspectiva, y desde la óptica de quien ve más allá a pesar de que lo traten de loco, el señor Silva intenta buscar la magia, conocer a esa ciclista que un día ve desde su ventana y que le cambia la forma de entender el mundo. Pero, sus vecinos no se lo pondrán fácil, pues empezarán a tachar a la ciclista como una patafísica y una hechicera, a la que no se puede hacer caso.

El papel que se plantea al lector es quedarse parado y seguir alimentando este sistema tan injusto o querer ir más allá, y soñar de nuevo como en la infancia. A cada momento tendremos la sensación de estar poniéndonos de un lado o del otro, hasta que la balanza termina por declinarse a favor de la magia.

La ciclista de las soluciones imaginarias es una provocación a la realidad, un alegato en contra del estatismo y de la falta de sueños de la sociedad. Pero no os ilusionéis, si os embarcáis en é, debo advertiros de que os encenderá la llama del cambio, de seguir soñando y no dejar de ser nunca pequeños y de buscar bosques y caminos sin salida.

Ficha técnica

Título: La ciclista de las soluciones imaginarias

Autor: Edgar Borges

Editorial: Carena

Año de publicación: 2014

Número de páginas: 189