Gabriel García Márquez
Gabriel García Márquez

Me he reconciliado con Cien años de soledad. La razón no es otra que el curso Leer a Macondo, impartido por la Universidad de Los Andes a través de la plataforma de cursos online Coursera, en el que me he inscrito y que me ha permitido disfrutar de las seis primeras novelas de Gabriel García Márquez hasta la publicación de su obra magna, la que supone una transición y un punto y aparte.

Entre octubre y noviembre me embalé a una novela por semana del autor colombiano, semanas en las que tuve la oportunidad de ir observando los cambios y el crecimiento de su escritura, al tiempo que descubrí ese espacio que es Macondo y que empieza a esbozarse en La hojarasca, su primer escrito, para explotarse en todo su esplendor en Cien años de soledad.

El curso, que os recomiendo, me ha permitido trazar un camino entre la trayectoria vital del autor y su literatura, ya que ambas están íntimamente relacionadas. Desde La hojarasca, pasando por El coronel no tiene quien le escriba, siguiendo con el compendio de cuentos Los funerales de la Mamá Grande, y por La mala hora, para desembocar en Cien años de soledad.

la_hojarascaDecidí anotarme a este curso porque quería tener otra perspectiva diferente a la de hace varios años cuando leí en un verano Cien años de soledad con tan mala suerte que no le encontré valor para comprenderlo en su totalidad. Y vaya delito, la verdad.

Pues, como os decía, en una tarde lluviosa de comienzos de octubre empezaba a leer La hojarasca, una novelita corta reconocida como casi un ensayo de lo que después sería Cien años de soledad. Pero no significa esto que sea una obra menor, sino que en ella el autor nos plantea un dilema ético alrededor de si enterrar o no al médico del pueblo macondino aunque este los haya abandonado tiempo atrás y haya rehusado ayudar a su gente. Se debate aquí la amistad y la palabra del coronel hacia este médico amigo, y la visión de todo un pueblo en contra. Este curso profundizó también en la importancia del clima y del tiempo para crear una atmósfera en la que impera el desasosiego, el cual se combina con las tres versiones de los hechos a cargo del coronel, de su hija Isabel y del hijo de esta. Gracias a ello comprendemos un hecho desde múltiples perspectivas, y observamos cómo este cambia de una persona a otra.

9788497592352El coronel no tiene quien le escriba es una de las mejores novelas cortas de la historia de la literatura, y eso lo consigue el autor gracias a una escritura en la que evoca la soledad y la espera, además del ambiente de violencia en el que se engloba, de forma muy sutil, como en casi toda la novelística del autor de Arequipa. Esta evocación de un ambiente violento, sin describir escenas explícitas, se empieza a romper en La mala hora, cuando ya existen los primeros indicios de un asesinato después del período de miedo y terror instaurado en un pueblo como causa de la aparición de unos pasquines que explayan la vida privadas de los ciudadanos/as. Pero como ninguna de las obras de García Márquez es unitemática, aquí se deja espacio para la reflexión en torno a la prensa y su influencia en la vida de las personas, al tiempo que se debate en torno al espacio público y privado.

p89246aUn punto y aparte se produce en su recopilación de cuentos Los funerales de la Mamá Grande, donde encontramos situaciones y espacios recurrentes en sus novelas, como es la corrupción, la violencia, la soledad, la muerte, y ese carácter humorístico y carnavalesco de Gabo. Los personajes de esta recopilación son recurrentes en la literatura posterior, como si su historia fuese real y se diesen a conocer diferentes ámbitos de su vida.

9788497592208Y llega la hora de disfrutar de Cien años de soledad, obra ante la que cualquiera se siente pequeño, porque en ella hay escondido un mundo, el espacio que García Márquez creó para expresar sus propias preocupaciones ante una existencia que se queda siempre corta ante fenómenos como la soledad, el aislamiento, la muerte y la corrupción. Me siento a veces impotente a la hora de escribir una reseña sobre una obra tan magnífica. A veces pasa, ¿no? Y por eso os invito a que hagáis este curso y disfrutéis tanto o más que yo.