Palabras_doradas_Siempre he estado segura de que la escritura y la lectura pueden ayudar a llevar el peso de la vida, del estrés. Idea que comprobé hace unos días en una charla-taller sobre la escritura expresiva a cargo de la filóloga Marisé Barreiro Abal, quien dirige varios talleres colectivos e individuales sobre esta temática (http://escribientes.es/).
Lejos de lo que en un principio creía, la escritura expresiva se diferencia de la creativa en que en la primera, solamente expresas tus sentimientos al correr de la pluma, sin borrar nada, y sin afán de producir ningún relato creativo, por lo menos en la fase de escritura.
La escritura expresiva nos ayuda a que los días sean menos rutinarios, a expresar delante de un papel esos asuntos que no quieres o no puedes contarle a nadie. Y es que el papel siempre es un receptor que no te juzga, que no se molesta si le cuentas cien veces la misma cosa.

Desde muy pequeñita siempre tuve claro el importante papel que las letras juegan en nuestras vidas, motivo por el cual inicié un diario cuando iba en sexto de primaria. Releyéndolo estos días, he observado cómo fui cambiando día a día y año a año. Si en los primeros momentos escribía tan solo de lo que comía a diario, después fueron escritas mis primeras experiencias adolescentes y asuntos que en aquel momento creía que tenían la mayor importancia del mundo. Hoy, con la perspectiva del tiempo, he descubierto que esas heridas que veía en aquellos años, no eran tales. Pero el papel me ayudó a que estas escociesen menos. 

Por ello, la escritura, al igual que la pintura, el deporte o el cine sirve como vía de escape, como fórmula de expresión de los momentos positivos y de los negativos. Se ha descubierto, a través de múltiples experimentos hechos a lo largo de los años, que escribir cinco o diez minutos cada día reduce los síntomas de muchas enfermedades, y nos hace ver la vida de forma más positiva. Para ello hay dos fórmulas: o bien escribimos sobre lo negativo que nos ha ocurrido durante el día, o intentamos ver lo positivo en medio de la rutina para dejarla por escrito.

Estudio científico

Un estudio de la Universidad de Auckland revela que expresar tus emociones mediante la escritura literalmente hace que tu cuerpo sane más rápido. Esta idea se comprobó en una prueba controlada, en la cual se les asignó a cuarenta y nueve adultos sanos la tarea de escribir por veinte minutos al día, ya fuera acerca de eventos angustiantes (Escritura Expresiva) o acerca de sus actividades diarias (Manejo de Tiempo) por tres días consecutivos.

Dos semanas después de esto, se les hicieron a los participantes heridas por punción de 4mm en la parte interna del brazo. Las heridas fueron fotografiadas rutinariamente por 21 días para monitorear el proceso de reepitelización. Al día 11 después de la creación de las heridas, los participantes en el grupo de la Escritura Expresiva tuvieron una proporción más grande de reepitelización de heridas comparado con el grupo de Manejo de Tiempo, con 76.2% contra 42.1% curadas.

Este trabajo alude a un tema importante, que es la capacidad de la narrativa para curar nuestros agravios, al tiempo que también puede ayudar a curar heridas físicas.

¿Y vosotr@s con qué prisma enfocáis la realidad? ¿Creéis en el poder terapéutico de la escritura?