La Alemania nazi es el contexto de estas dos pequeñas joyas
La Alemania nazi es el contexto de estas dos pequeñas joyas

El valor de la amistad cobra más valor en los malos tiempos, de ahí que se diga también que en los años de la Guerra Civil y franquismo, de la Primera y Segunda Guerra Mundial, del fascismo y de las diferentes guerras que asolaron y asolan la humanidad, nazcan historias donde la humanidad quiere sobrevivir en medio de tantos horrores. En esos tiempos nacen pequeñas joyas como las que hoy os presento: Paradero desconocido de Kressmann Taylor (seudónimo de Katherine Taylor, una mujer estadounidense), y Reencuentro, opera prima del pintor Fred Uhlman.

Ambas tienen en común muchísimas características, pero ante todo su virtud reside en ser capaces de evocar un tema tan desgarrador como el nazismo, y sacar el humanismo de unos personajes que forjan la amistad en ese tiempo histórico. Los dos son novellas, género que por su profundidad no llega a ser cuento pero tampoco novela debido a su corta extensión, y en ellas encontramos esa sensación de que lo bueno se dosifica en tarros pequeños. Muy de acuerdo, si vemos obras como estas.

images (1)Paradero desconocido se construye con el género epistolar, viniendo a ser un intercambio de correspondencia entre  el alemán Martin Schulse y el judío norteamericano Max Eisenstein, cuando el primero decide volver a Alemania y el otro se queda con la galería de arte que manejaban entre los dos. Las cartas son breves, concisas, y muestran como la amistad va viéndose poco a poco, y como consecuencia del auge del nazismo, condenada a ser imposible. Es una obra intensa, que se lee de un tirón hasta llegar al sorprendente final, y que ha mostrado un mensaje de advertencia contra lo que se gestó en Alemania por esos años tan complicados. Hay que tener muy en cuenta la primera fecha de publicación de este libro fue en 1938.

imagesPor su parte, Reecuentro constituye la opera prima de Fred Uhlamn, más conocido por su faceta de pintor. En esta novella habla de la amistad entre dos chicos de 16 años, a los que también divide su estrato social y el ser el uno judío y el otro propiamente alemán. A ellos les choca lo que se está gestando en su Alemania, ellos no ven nada negativo en su forma de actuar. Escrita en 1971, Reecuentro no tardó en convertirse en un clásico, una de las obras fundamentales para entender lo que significó el nazismo  y de cómo afectó y marcó a la población y a su vida cotidiana.

He leído estas dos novelas, una detrás de otra, y he quedado pensando en el sentido de la amistad en tiempos difíciles, me he debatido alrededor de cómo hubiese reaccionado yo de verme en la situación.

En medio de tantas historias sobre el nazismo y la Segunda Guerra Mundial, estas siguen siendo imprescindibles para comprender el sufrimiento, y para disfrutar de la buena literatura, la que no se explaya en páginas sino en sensaciones y humanidad.