Ángel Fabregat consigue evocar un mundo propio con microrrelatos
Ángel Fabregat consigue evocar un mundo propio con microrrelatos

Cada vez me confirmo más a mí misma de que lo difícil es evocar mucho en poco espacio, o en poco tiempo. Resalto esta idea en una semana en la que he visto cada día varios cortometrajes en un festival destinado a ello. Lo hago también después de haber terminado de leer El cielo en ruinas de Ángel Fabregat.

Este libro nos enseña dos cosas: que la buena literatura viene muchas veces en frascos pequeños, y que es también en lo pequeño cuando el lector o lectora consigue quedar reflexionando. Los relatos incluidos aquí evocan situaciones, sentimientos de un mundo que se desmorona y que nos identifica a todos. A través del género del microcuento, Fabregat nos lleva de la mano para hablarnos de la emigración, de los efectos de la crisis, de la soledad de los personajes, y de la inocencia de tantos de ellos

Ángel Fabregat Morera es un autor nacido en Belianes, Lleida en 1965, que comenzó a escribir a los diecisiete años, y reconocido con más de ochenta premios literarios. En el verano de 2012 puso en marcha un proyecto de literatura breve en castellano a través de una página de Facebook que actualmente supera los 15.000 seguidores. Parte de los microrrelatos publicados en dicha página forman parte de la antología de El cielo en ruinas.

El microrrelato más bonito habla de un reloj de arena
El microrrelato más bonito habla de un reloj de arena

El título nos evoca un paraíso que se difumina y juega con acontecimientos de lo cotidiano que son protagonistas de lo que se va. De ahí la inclusión al inicio del libro de una cita de Delibes: “No existe la felicidad. A lo largo de la vida hay briznas de dicha que se deshacen como pompas de jabón”; u otra de  Paul Auster: “Somos seres heridos. Por eso creamos otra realidad”.

Aprendemos mucho sobre el arte del microrrelato de la mano de este escritor, del que nos habla Montalbà Bori en el prólogo:

“Se acabaron los grandes relatos, demos la bienvenida a las historias más o menos sorprendentes, alocadas, productor de ensoñaciones, o de la llamada escritura automática”.

Encontramos microrrelatos felices, tristes, nostálgicos, graciosos, con personajes estúpidos, listillos, y soñadores. Una revolución a la forma de escribir tradicional que está cogiendo cada vez más auge en el panorama literario actual.

Os comparto uno de mis favoritos:

“Hubo un hombre que amaba tanto a su mujer que el día que murió hizo incinerarla y luego puso sus cenizas en un reloj de arena. Todos sus allegados le preguntaban el porqué de tal locura, a lo que él siempre respondía: – Quiero seguir pasando los días con ella”.

Ficha técnica

1438079089_El_Cielo_en_Ruinas_smallTítulo: El cielo en ruínas

Autor: Ángel Fabregat

Editorial: MegustaEscribir (formato digital)