Pilar Adón evoca una naturaleza salvaje en los relatos de "La vida sumergida"
Pilar Adón evoca una naturaleza salvaje en los relatos de “La vida sumergida”

Lo bueno, si breve, dos veces bueno. Es un dicho popular que bien podría aplicarse a la literatura y, concretamente, a los relatos escritos por Pilar Adón y recogidos en La vida sumergida. En ellos se sugiere, se evoca un escenario, pero se deja abierto un canal para que sean los lectores los que interpreten lo que realmente está aconteciendo.  Este es el caso del primer relato, titulado Pietas, en el que se nos cuenta al comienzo cómo dos mujeres hermanas toman habitualmente licor de ajenjo en una posición siempre idéntica. A partir de esta entrada fuerte, poco a poco se nos irá describiendo el paisaje y ese universo, casi siempre encapsulado, en el que los personajes están atrapados.

Llama fuertemente la atención, y ahí radica la novedad del tratamiento, que los paisajes rurales son los protagonistas, aunque no aparecen bajo ese prisma bucólico que a menudo se les supone. Y es que la idea que transita en todos y cada uno de estos cuentos, en mayor o menor medida, viene a decir algo así como que la naturaleza también puede ser peligrosa, y que en medio de ella podemos no salir indemnes.

Por aquí transitan todo tipo de personajes, pero quizás los más interesantes son los que deciden escapar del estrés habitual y dirigirse a refugios rurales para desconectar, o para escribir o para dedicarse a la vida contemplativa. Pareciera esta una idea fácil de ejecutar, aunque una vez que lleguen al lugar en cuestión descubrirán pronto que los seres salvajes no tienen salvación posible, y que la madre tierra también puede tejer sus trampas.

Llegados a este punto os diré que no, Pilar Adón no escribe literatura de entretenimiento, sino que su objetivo es que nos dejemos la piel en cada historia, que bajemos a la parte menos conocida de las cosas y que nos pongamos en la peor situación para entender cómo funciona realmente el mundo. En este sentido, y con un estilo profundo, nos expone ante los peligros, creando una especie de poema épico sobre el espacio que habitamos, de forma que todos somos seres movidos por otros seres más poderosos que nosotros. No lo digo por decir, pues es algo que ya podemos observar en el primer relato, cuando una hermana le pide a otra que se muera a fin de poder continuar con su vida. Es egoísta, sí. Y surrealista, también. Pero es la vida misma, con su belleza y su parte más oscura.

“Y era fácil hervir agua. Sin embargo, no era tan fácil conseguir una Coca-Cola. Ni un neumático, si lo necesitara. Y aquellas certezas sobre lo imposible de acercarse a la civilización, sobre lo aislada que estaba, no le hacían llevaderos los días, que podían resultarle especialmente duros y agotadores. A veces agónicos”.

Ficha técnica

La vida sumergida- Pilar AdónTítulo: La vida sumergida

Autora: Pilar Adón

Editorial: Galaxia Gutenberg

Año de publicación: 2017

Número de páginas: 153