Marisé Barreiro es experta en cursos de escritura expresiva
Marisé Barreiro es experta en cursos de escritura expresiva

Hace unas semanas acudía a una charla-taller a cargo de la pontevedresa Marisé Barreiro Abal, una actividad que me ha hecho pararme a pensar en esa función de la escritura, y gracias a la que he encontrado un sentido a mi infancia emborronando páginas de libretas a modo de diarios. Licenciada en Filología, Marisé se forma como terapeuta Gestalt en la EMTG. Completa los posgrados en Creatividad y en Análisis del proceso grupal con Francisco Peñarrubia  y  el programa SAT con Claudio Naranjo.

Ha cursado un Máster en Programación Neurolingüística completado luego con la formación en Counselling y Consultoría Sistémica con John McWhirter. Desde 2006 investiga la escritura expresiva en las páginas de su diario y en los textos de los principales autores de este ámbito. En 2009, como parte de la investigación de su tesina para la AETG abre su primer grupo de escritura expresiva, donde toma forma el currículum de Escribiéndome.  De ella podéis conocer más en su página web y a través de esta entrevista.

Pregunta (P): ¿En qué se diferencia la escritura expresiva de la creativa?

La escritura creativa está orientada hacia la producción de textos originales de todo tipo de géneros literarios. La escritura expresiva es una exploración del mundo subjetivo de la persona que escribe, una investigación autobiográfica con la intención de profundizar en la propia experiencia. Es un acto de comunicación del escritor consigo mismo.

(P): ¿Escritura expresiva significa terapia, catarsis?

En muchos casos puede ser catarsis, pero también significa pausa, perspectiva, reflexión, integración, visión de futuro, materialización de nuestro potencial. Va mucho más allá del simple desahogo.

(P): Estemos mal o estemos bien, ¿cuál es el mejor momento para la escritura expresiva?

No hay una fórmula universal, cada escritor va descubriendo con la práctica lo que le sienta mejor. Por sentido común, puede estar bien buscar un equilibro entre la escritura sombría y luminosa, que en nuestro cuaderno coexistan nuestros diferentes estados de ánimo.

(P): ¿Cuáles son los efectos sobre la salud mental y física de este tipo de escritura?

Se han medido resultados muy concretos en experimentos con la escritura expresiva. En poblaciones con enfermedades crónicas se ha comprobado que esta práctica conlleva una mejor respuesta inmune, mejor estado de ánimo, mejor calidad de sueño y disminución del dolor. Con la población general se ha comprobado que favorece la expresión y regulación de emociones, fortalece la capacidad de observación, la coherencia y la toma de decisiones, y mejora las habilidades comunicativas y la creatividad.

(P): Hablas de una comunicación con uno mismo, ¿no es esto tarea difícil en el mundo tan precipitado y estresado en el que vivimos?

Sí, es una tarea difícil cuando todo nos lleva a vivir desconectados. Por esto es más necesario que nunca. Corremos el peligro de no enterarnos de nuestras experiencias reales y de no aprender nada de ellas. Necesitamos aprender y evolucionar para sentirnos vivos. Necesitamos tener un sentido de dirección, una historia personal interesante y coherente.

(P): No corregir ni tachar mientras escribes es la forma de realizar escritura expresiva, ¿cómo pueden aprovechar este proceso los escritores/as profesionales?

De muchas formas. Los escritores que acuden a mis talleres y clases individuales establecen una relación más distendida con la escritura, práctica que aman y con la que a menudo acaban teniendo una relación tensa debido a las dificultades y bloqueos que inevitablemente se presentan. Recuperan el placer de escribir dejándose llevar, sin exigencia, sin buscar otra cosa que el propio bienestar. Aprenden a usar otro tipo de escritura para cuidarse y elaborar sus altibajos con el proceso creativo. De este modo, la escritura expresiva puede nutrir la escritura creativa o literaria y la salud del autor.

(P): ¿Cómo contribuye la práctica de la escritura expresiva en las profesiones de ayuda?

Muchos de los participantes en mis talleres son profesionales de ayuda que desean aplicar este tipo de escritura en su ámbito profesional, y me consta que la adaptan con muy buenos resultados a las necesidades concretas de su labor privada o institucional. La escritura es una herramienta eficaz, y no sólo en colectivos con un nivel alto de alfabetización. Se ha adaptado con éxito a personas privadas de libertad, víctimas de violencia de género o adolescentes en riesgo de exclusión. Articular la historia de nuestra vida en nuestros propios términos es un primer paso para fortalecernos y poder tomar el timón de nuestra vida.cropped-marise-blog-cabeceira

(P): En tus cursos propones actividades para grupos e individuales, ¿cómo enfocas cada uno de ellos?

En las clases individuales puedo poner mis conocimientos sobre escritura expresiva al servicio de las necesidades concretas de la persona. Vamos creando un currículum personalizado para apoyar lo que cada cliente quiere obtener de la escritura. Las posibilidades son infinitas: desde profesionales que quieren aplicarla a su ámbito laboral concreto, o que quieren escribir sus memorias profesionales como legado a futuras generaciones, hasta escritores y artistas que quieren enriquecer su proceso creativo con la escritura. También hay personas que les cuesta establecer su práctica con la escritura y quieren elaborar sus dificultades, o que están atravesando un período confuso o difícil y desean apoyarse en ella.

Las clases grupales son una oportunidad para interactuar con otras personas amantes de la escritura y aprender de ellas. Son espacios de investigación, donde la presencia del grupo apoya el trabajo individual. Escuchando a los demás podemos asomarnos a la enorme riqueza y complejidad de la experiencia humana, poner nuestra historia en el contexto de las demás y entender mejor el alcance de una técnica o exploración escrita. Además, escribir en grupo es experiencia muy gratificante porque es habitualmente un acto solitario.

(P): ¿Conoces experiencias de personas que hayan escrito sin mayor afán que encontrarse a sí mismos, y que en un periodo posterior hayan publicado libros?

Pues sí, de escritos realizados en mis talleres han germinado libros autobiográficos, cuentos para niños e incluso alguna obra de teatro. No es el objetivo pero ¿quién puede parar la creatividad una vez desatada?

(P): ¿Qué cabe en el diario personal y la autobiografía como géneros entre los que está la escritura expresiva?

El diario personal se centra en el momento presente, lo que está ocurriendo ahora dentro y fuera de mí. La autobiografía registra mis recuerdos en clave retrospectiva y narrativa. Normalmente ambas vías se entremezclan en una práctica habitual con la escritura.

(P): Escritura y fotografía son métodos para resguardar el momento cotidiano, ¿te atreverías a decirnos cuál es mejor?

Creo que ambas son maravillosamente evocadoras. La fotografía capta lo que el ojo puede ver. La escritura capta la actividad subjetiva de nuestra mente, que probablemente está más sujeta a la distorsión de la memoria. Por eso releer algo personal escrito hace tiempo suele ser una gran sorpresa.

(P): ¿Nos podrías comentar cuál es tu relación personal con la escritura?

Escribo a diario desde hace muchos años, ya no concibo mi vida sin esta práctica. Escribo para enterarme de lo que está pasando, para percibir lo extraordinario, para asomarme a lo cotidiano con una mirada fresca y si prejuicios. Escribo para rescatarme cuando me siento acorralada o bloqueada. Cada vez que lo hago, mis sentidos despiertan y mi mente se ensancha. Mi voz de escritora es cada vez más fuerte y clara, y me va guiando en mi día a día. Estoy acostumbrada a las sorpresas, a las revelaciones emergiendo en el papel, pero nunca dejará de sorprenderme.

(P): ¿En qué proyectos estás inmersa en estos momentos?

Mi proyecto estrella ahora es Cafuné, una escuela de escritura creativa, expresiva y literaria que ofrece talleres en Cangas, Vigo y Pontevedra para niños, jóvenes y adultos. Este mes hemos empezado un curso de escritura creativa en Cangas con un grupo de niños de ocho a doce años y la experiencia está siendo maravillosa.

También estoy lanzando un nuevo taller para chicas de 13 a 17 años, llamado Autodefinida, en colaboración con Mónica Miguens. Se trata de un taller que combina plástica y escritura para explorar la propia voz e identidad, en una edad tan sensible como la adolescencia. Estamos muy ilusionadas con ponerlo en marcha.

(P): Y para terminar, ¿por qué no nos propones un juego de escritura expresiva para hacer en nuestras casas?

Pues mi propuesta es que busques por casa algún objeto que encierre una historia, y que lo tomes en tus manos. Escribe un párrafo que empiece por: recuerdo… (anota todos los recuerdos que evoca el objeto.) Luego escribe otro párrafo que empiece por: no recuerdo… (registra lo que ya has olvidado de esa historia). Relee ambos y escribe una pequeña reflexión sobre la memoria y el olvido en relación a ese objeto.

Es un ejercicio creado por Bárbara Stahura, una querida amiga y compañera de cursos especializada en escritura y daño cerebral.