Sofía Segovia es una escritora mexicana enmarcada en el "realismo mágico"
Sofía Segovia es una escritora mexicana enmarcada en el “realismo mágico”

No miento si digo que El murmullo de las abejas es de las mejores novelas actuales que he leído este año. Y lo es debido a que combina sensibilidad, con naturalidad y una preeminencia de los olores, sabores, y de todos los sentidos que nos hacen sentir la vida. La autora mexicana, Sofía Segovia, se dedicó durante un corto periodo de su vida al periodismo, hasta que se dio cuenta de que las historias vivían en su mente, y de qué forma. Tras Noche de huracán, su primera novela, se apercibió de que lo que ella quería era dar voz y dimensión a los personajes que le hacían un llamado desde la imaginación, tal y como ocurre con el niño Simonopio y sus abejas en su reciente libro.

El murmullo de las abejas juega con los sentidos, y por eso son ya muchos los que hemos advertido de que su estilo se asemeja al realismo mágico, en el que tan bien se han manifestado las plumas de Gabriel García Márquez, Isabel Allende o Laura Esquivel.

Aunque ella valora este cumplido, advierte en una entrevista en el programa televisivo de Página Dos (entrevista aquí) de que lo importante es encontrar una voz propia. Ella lo logra, y en sus personajes encontramos la oposición entre los tipos más malévolos (el agricultor Espiricueta) y los más tiernos (encarnado en la figura del niño Simonopio).

La revolución mexicana se deja ver de fondo en esta historia
La revolución mexicana se deja ver de fondo en esta historia

La revolución mexicana y la reforma agraria de comienzos del siglo XX están muy presentes en la historia de la familia Cortés Morales, residentes en Linares, en los que la autora encarna la historia de esta lucha que supuso justicia e injusticia para unos y otros.  El murmullo de las abejas es una narración sobre esta familia, y cómo le afecta la revolución, cómo luchan por la tierra de sus ancestros y como se oponen a unas medidas que consideran injustas. Acompañan a la familia dos personas que van a influir en sus destinos, uno para bien y otro para mal. Simonopio y Espiricueta van a tener desde el nacimiento del primero una lucha silenciosa. El joven Simonopio, pendiente todo el tiempo de sus abejas y de su padrino Francisco, está dotado de una rareza y una sensibilidad especial, que hacen que el lector se enamore de él y de lo que significa en la novela.

“Como siempre, transcurra lento o rápido, el tiempo pasa seguro y de grano de arena en grano de arena toda fecha se cumple”.

En esta novela tenemos un elemento principal, que otorga todo el simbolismo: las abejas y su murmullo, su llamado. Ejemplifican el trabajo de toda una generación, la fuerza de la tierra, las que hacen que todo prospere. Ellas acompañan a Simonopio desde su nacimiento, y son testigos de cómo se va sustituyendo en México las plantaciones de caña de azúcar por la fruta como los naranjos.  La combinación en dos voces nos desconcierta al principio, pero ahí también reside la fuerza de la historia por saber la verdad de la mano de una persona que aparentemente estuvo siempre en un segundo plano.

Hay muchos otros temas que se tratan aquí, como el contagio de la influenza y la masacre de muertes que asoló a muchos pueblos mexicanos, el éxodo de muchas personas hacia las ciudades, debido al desarraigo del campo… Pero la autora no se prodiga en contar la Historia, sino que la novela con una maestría a la que muy pocos escritores son capaces de llegar con éxito.

Ficha técnica

10x7om8Título: El murmullo de las abejas

Autora: Sofía Segovia

Editorial: Lumen

Año de publicación: 2015

Número de páginas: 528