Día mundial de la Poesía. 21 de marzo.

Las palabras se las lleva el viento, pero cuando quedan prendidas en un papel no siempre es así. Las palabras quedan en la mente del que las crea y del que las lee, si logran compartir experiencias.

Porque la poesía es una de las artes que más permite jugar con un lenguaje maleable. Con ella tengo las ganas de aprender de memoria unas palabras que me ayuden a sobrevivir en esta vida tan cruda a veces.

Siempre nos quedan esas palabras, los vocablos que dirán un “te amo” de manera original y poco convencional, eas combinaciones que nacen de mentes inquietas que antes que escribir, SIENTEN. Para ser poeta es necesario sentir, ser sensible a cada detalle que está presente en el mundo. Por eso, la poesía sólo se valora en determinados momentos de tu vida. Se tienen que dar unas sinergias entre poeta y lector par poder valorarla realmente.

Estos días he leído Veinte poemas de amor y una canción desesperada de Pablo Neruda y Estacións ao mar de Xohana Torres. Combinación muy diferente, pero al fin y al cabo es POESÍA: la expresión de los sentimientos de los que aún estamos vivos y vemos la vida con un toque de sensibilidad y romanticismo que sólo las palabras contienen.

El amor de las palabras se vive no sólo en días como hoy sino los 365 días del año. Sin excepciones.

Pablo Neruda
Pablo Neruda