Formas de estar lejos

La nieve crea un ambiente propio, irreproducible. Hace que la realidad se suavice, que los contornos se difuminen, que se pierdan los ángulos. Crea una versión particular del silencio. La nieve protege. La nieve es una forma de estar lejos”.

Después del éxito de Mejor la ausencia, Edurne Portela regresa con una novela en la que se identifica la violencia que crece y se desarrolla en el ámbito de la pareja y que tiene origen en el malentendido amor romántico. Formas de estar lejos está escrito con un lenguaje que estremece, sobre todo porque resulta imposible no identificarse con Alicia, una mujer vasca que emigra a Estados Unidos y allí conoce a Matty, con el que emprende una relación y va avanzando en eso que a veces damos en llamar ‘vida de éxito’. El amor empieza ya un poco torcido, y pronto los acontecimientos se precipitarán como una bola de nieve. A esa ilusión del comienzo y la alegría por el príncipe azul, le seguirán rápidamente el hastío, la tristeza y el desasosiego. Y también el desconocimiento y la negación de un tipo de violencia que siempre tarda en verse: la violencia psicológica, esa que te anula como persona y que te tira la autoestima por los suelos.

La autora traza una historia en la que se encuentran seres solitarios, personas que han creído en ese sueño americano y en algún momento de sus vidas se han desencantado. Y esa tristeza entronca con esa realidad que nos habla de que nadie está libre de sufrir en carne propia las consecuencias de una relación tóxica, pues el amor romántico sigue predicando a través de películas y novelas que quien bien te quiere te hará sufrir. El mal entendido amor romántico está en los orígenes de la toxicidad de las relaciones, de la posesión y de la existencia de los celos. Y todo ello desemboca en violencias machistas en las que no hay prototipos de maltratadas ni de agresores, y que la clases social o la raza no condiciona.

La violencia machista es la cara más visible del sistema patriarcal que ha marcado a las sociedades a lo largo de la historia. En contraposición a esto, y como lucha y reivindicación, están surgiendo nuevos relatos que ponen el foco en lo que no se ve pero se siente, como ocurre en este caso o en La memoria del aire, de Caroline Lamarche.

Una novela que no sorprende por lo que cuenta, pero sí por cómo nos lo narra, centrándose en los pequeños detalles y con imágenes muy plásticas que nos llevan a reflexionar muchísimo sobre la responsabilidad que recae en nosotros como sociedad.

Para ella fue fácil ver lo que le estaba pasando a Alicia. Era cierto que Matty no era como su ex, que posiblemente nunca llegaría a extremos de violencia, pero lo que más miedo le daba es que reconocía en Alicia todas esas actitudes que muestran que el maltrato ha hecho su efecto: la paralización, el miedo y las disculpas, asumir que la culpa de todo es suya, ceder ante todas sus presiones”.

Ficha técnica

Título: Formas de estar lejos

Autora: Edurne Portela

Editorial: Galaxia Gutenberg

Año de publicación: 2019

Número de páginas: 240

Escrito por

Graduada en periodismo y enamorada de la lectura y la cultura. Porque leer nos hace mejores personas.

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