Retahílas

La vida es como un hilo que el destino va tejiendo  con nuestra ayuda. De hilos precisamente habla continuamente Carmen Martín Gaite en toda su literatura, pero de forma más evidente en Retahílas, una novela que supone un homenaje a la palabra oral, y que recoge el diálogo entre Germán y su tía Eulalia una noche cuando esperan a que la abuela de esta muera en un pazo rural. Publicada en 1974, en esta historia Carmiña (como es conocida a veces por sus orígenes gallegos) nos lleva al pasado y al peso que las decisiones tienen en nuestras vidas.

Estos hilos de los que hablábamos al comienzo se tejen en torno a Germán y Eulalia, que se encuentran a solas después de mucho tiempo y que emprenden un diálogo con vueltas al pasado y al presente y con amplias reflexiones en torno a la vida y al momento histórico en cuestión. Ellos, que son los protagonistas de los monólogos bajo los que se construye esta novela, explican su forma de ver el mundo y cómo se encuentran con otras personas. Esta forma de entender la literatura como una continua retahíla es una forma clave para entender la concepción de la literatura en el mundo de Gaite. Y es que para ella, literatura equivale a vida.

Retahílas supone también una oda a la lectura como bálsamo, idea que se observa más adelante con la publicación de Nubosidad variable, en la que dos amigas se cartean sin saber la una de la otra, quizás como un mecanismo de entenderse a sí mismas y a las incógnitas del mundo que las rodea. Como vemos, una constante.

“Leer era acceder a un terreno en el que se ingresaba con esfuerzo, emoción y destreza, terreno amenazado y siempre a conquistar, a reinventar y defender”.

Esta forma de concepción del mundo a través de la lectura define a Eulalia, una mujer fuerte en la que podremos ver la lucha por contar con una vida propia, aunque esto le traiga consecuencias. Y al otro lado se encuentra Germán, un chico dotado de una sensibilidad brutal que se confiesa ante su tía, a la que echó de menos cuando estuvo ausente, y a la que se alegra de redescubrir aunque sea en unas condiciones trágicas.

Carmen confesó que los apuntes para esta novela los comenzó a tomar en 1965 en un cuadernito al que llamó “cuaderno-dragón” y que contenía un dibujo de un amigo que le solía decorar los cuadernos. Por este detalle se advierte que era una mujer atenta a los pequeños detalles de la vida, y por eso en su literatura encontramos muchos elementos cargados de simbolismo.

Esta oda a la palabra hablada nos podría recordar con otro gran clásico de nuestras letras, Cinco horas con Mario, de Miguel Delibes, en el que una viuda recuerda los años con su marido recién fallecido y se lo cuenta a través de un monólogo – diálogo con el ataúd delante. Esta técnica, no exenta de polémica, podría servir como consuelo, pero también, y sobre todo, como ajuste de cuentas. Y es que la palabra, escrita o hablada, era un bien por el que luchar a ultranza en un tiempo, la posguerra, en que nada era fácil.

Ficha técnica

Título: Retahílas

Autora: Carmen Martín Gaite

Año de publicación: 1974

Año de edición: 2009

Editorial: Siruela

Número de páginas: 216

Escrito por

Graduada en periodismo y enamorada de la lectura y la cultura. Porque leer nos hace mejores personas.

Un comentario sobre “Retahílas

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